Conductor Alienígena

Los misterios de la conducción

Conductor Alienígena
Conductor Alienígena

Por primera vez en la historia de la conducción y el tráfico, he decidido ser yo quien dé un paso al frente para desvelar los misterios más oscuros que han rodeado a esta actividad durante los últimos cien años. Prepárense para conocer, con todo lujo de detalles, qué es lo que realmente se oculta tras alguno de los misterios más importantes que podemos encontrarnos en la carretera mientras circulamos.

 

1. EL CARRIL DE ACELERACIÓN: Puesto en las salidas de las autovías y autopistas hace ya muchos años, este carril adicional se ideó para que al incorporarnos al tráfico veloz de la autopista, pudiésemos hacerlo con la suficiente aceleración como para que la maniobra fuese tan sencilla como cambiar de un carril a otro. Pese a lo que muchos creen, este carril no sirve para llegar hasta el final medio parados, tener que frenar del todo porque nos atropellan y provocar una caravana.

2. LOS ESPEJOS RETROVISORES: Si bien es cierto que algunas personas los utilizan con otros fines más estéticos, los espejos retrovisores se incorporaron a los vehículos con la sana intención de conocer lo que ocurre detrás nuestra. En contra de la creencia popular, puedo asegurar que no mirar por ellos no hace que misteriosamente desaparezca el tráfico detrás nuestra.

3. LOS INTERMITENTES: Esa palanca igualmente misteriosa situada a la izquierda del volante tiene como misión activar unas pequeñas luces anaranjadas en los lados de los coches que sirven para indicar un cambio de dirección. El TIC-TAC característico que puede oírse en el vehículo mientras el intermitente está en marcha no es para ponerle nervioso sino para que recuerde que lleva el intermitente encendido. Se han observado vehículos de norte a sur en España que han sido capaces de circular con un intermitente activado durante decenas de kilómetros en lo que se conoce como «la paradoja del cambio de dirección inexistente pero altamente probable».

4. EL CEDA EL PASO: Ese triángulo misterioso que nos aguarda al llegar a muchas intersecciones no es una señal de STOP. Aunque les parezca difícil de creer, estoy en condiciones de asegurarles que no es necesario pararse cuando vean un ceda al paso. Tan solo es necesario comprobar si viene otro vehículo y, sólo en tal caso, cederle el paso antes de reanudar nuestra normal marcha.

5. EL CARRIL DE LA IZQUIERDA: He sido capaz de medir el campo de fuerza que envuelve el carril de la izquierda y que tradicionalmente se ha creído que hacía que nuestro vehículo circulase más rápido. Mis modernos equipos de medición no han sido capaces de detectar diferencias de fuerza entre los distintos carriles, por lo que se nos cae otro mito: circular por la izquierda no nos hace ser más rápidos.

6. EL DERECHO: Durante décadas se ha creído erróneamente que poner el intermitente otorgaba automáticamente derecho a hacer algo, por ejemplo cambiarse de carril cuando hay otra persona circulando por él a una velocidad superior a la nuestra. En realidad, he podido descubrir que poner el intermitente no da derecho a nada, absolutamente a nada.

7. EL SALTO DEL MUERTO: Todavía existen personas que se creen inmortales y practican con asiduidad el Salto del Muerto. El Salto del Muerto es una técnica milenaria consistente en saltar sin previo aviso delante de un vehículo porque se tiene el derecho preferencial de cruce por un paso de peatones. En efecto, muchos conductores despistados han demostrado en el transcurso de los años en innumerables ocasiones que el cementerio está lleno de personas que tenían el derecho de paso preferente en un paso de peatones.

8. LA LUZ AMARILLA DE COMPETICIÓN: Uno de los mitos más extendidos es que se debe ir circulando a una velocidad de tortuga mientras el semáforo está en verde porque, nuestros ingenieros civiles han diseñado un avisador para que corramos todo lo que nuestro vehículo nos permite antes de que se ponga en rojo. Se trata de la famosa luz amarilla (a veces naranja) que separa la luz verde de la roja en los semáforos. Pues bien, contrariamente a las creencias populares, puedo garantizar que la luz amarilla no está pensada para que pisemos huevos justo hasta que el semáforo vaya a cerrarse, entre otras cosas porque puede producir infartos por ira en los vehículos que circulan detrás nuestra.

9. BAJAR LA RADIO PARA LLEGAR: La costumbre ancestral de bajar el volumen de la radio para encontrar algún sitio es otro gran misterio que no ha pasado desapercibido en la preparación de este documento. En efecto, no he podido medir el impacto que tienen las ondas acústicas en la visión periférica, que es la que usamos para localizar un sitio en la distancia. De este modo, cae otro mito importante de la circulación: no es necesario bajar la radio para encontrar un lugar.

10.  NO TODO EL MUNDO ESTÁ EN PARO: No quiero terminar sin mencionar que, contrario a lo que los telediarios nos indican diariamente, no toda la población está en paro. Esta creencia popular que basa sus pilares en el concepto de la absoluta ociosidad de los conciudadanos es también errónea. Aunque le cueste creerlo, puede que la persona que espera pacientemente a que usted termine su cháchara con el dependiente de la gasolinera para poder repostar su vehículo tenga algo mejor que hacer. Del mismo modo, ese señor que a veces muestra una ligera impaciencia con nosotros cuando llevamos cinco o seis segundos parados en un semáforo que ya está en verde puede que tenga obligaciones que cumplir.

Políticamente Incorrecto

Gorila
Gorila

Hace unos días recibí un correo electrónico de una señorita que buscaba trabajo y adjuntaba su curriculum vitae a una carta que encabezaba así (copio y pego):

Muy señor/a/es/as mí/o/a/es/as:

La señorita en cuestión será todo lo políticamente correcta que sea, no queriendo discriminar a hombre/s y mujer/es, pero hay que ser muy cortito para pretender encontrar un trabajo encabezando una carta así, a menos, claro está, que pretenda trabajar en algún partido político.

Lo cierto es que llevo días dándole vueltas al tema de lo políticamente correcto e incorrecto y creo que, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que nos hemos vuelto idiotas con esto. No prestamos atención a las estupideces que hacemos a diario por seguir este código que sólo favorece la estupidez y la falta de lógica. Yo me lo tomo con humor, pero no por eso le quito importancia. Aquí dejo unos emplos de cuestiones políticamente incorrectas pero absolutamente reales como la vida misma.

¿Porqué cuando mandamos una carta a Lérida ponemos Lleida y cuándo enviamos una carta a Pekín no ponemos 北京鴨? ¿Acaso tienen los chinos tienen menos derechos lingüísticos que los catalanes? ¿Porqué en la web de correos se puede seleccionar entre realizar un envío a Illes Balears o Nueva York y no entre Islas Baleares y New York? ¿Porqué vamos de vacaciones a Londres o a Girona y no a London o Gerona? ¿Cual es la regla a aplicar para traducir nombres propios de ciudades? ¿Saben esta regla los tipos que diseñan los formularios de uso nacional en Castellano?

¿Porqué, en los pasos de cebra, es el vehículo de una, dos o tres toneladas el que tiene que pararse a ceder el paso a los viandantes de 60, 80 o 100Kg? ¿Nadie se ha parado a hacer cuentas del impacto que los pasos de peatones tienen a nivel mundial en el calentamiento global? Frenar y volver a acelerar esa masa requiere una energía que en el caso de los automóviles proviene del petroleo y es contaminante. No me suena que los seres humanos contaminemos demasiado al parar y volver a ponernos en marcha. ¿Porqué los hippies hacen cuentas del impacto de los pedos del ganado vacuno en el cambio climático y no hacen cuentas de esto? ¿Acaso les gusta más [trabajar] en el hedor que en la razón?

¿Porqué se reservan plazas de aparcamiento a discapacitados y no exclusivamente a lisiados? Un idiota cualquiera es, según la R.A.E. un discapacitado, pero alguien a quién le falta una pierna es un lisiado. Basta con leer ambas definiciones para entenderlo, pero parece ser políticamente incorrecto llamar lisiado al lisiado y hay que colgarle el San Benito de discapacitado. Desde un punto de vista lógico y acorde con la R.A.E., un anciano, una mujer embarazada, un señor obeso o una señora deficiente son todos discapacitados, pero ninguno de ellos, que yo sepa, pueden aparcar en esas plazas.

¿Porqúé demonios consentimos en llamar Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres a un conjunto de leyes creado, específicamente, para crear desigualdad entre ambos? ¿Porqué si una mujer acusa a un hombre este es detenido de manera preventiva y no ocurre lo mismo al contrario? ¿Porqué si una mujer denuncia a un hombre puede recibir una cuantía económica y no a la inversa? No hace falta ser abogado para, revisando la aplicación que se hace de la esta ley, afirmar que el nombre adecuado debería haber sido Ley para la desigualdad efectiva de hombres y mujeres (nótese que como la h anteceder a la m en el diccionario, he vuelto a colocar a los hombres delante de las mujeres en el título).

¿Porqué una moto, que paga su impuesto de circulación religiosamente, debe acatar todas y cada una de las normas de circulación, y una bicicleta, que no paga nada, usa las mismas infraestructuras, no se para en los semáforos, circula en dirección contraria, produce frenazos y atascos en el resto del tráfico y sube y baja de la acera con total impunidad, sin pagar ni multas ni impuestos? Ya puestos, ¿porqué hay carril bici, carril bus, carril taxi, y no hay carril todoterreno, que son los que más impuestos pagan o carril tipo con prisa por la mañana?

En fin, puedo seguir toda la semana, pero creo que queda claro lo que quiero decir.

Los números de 2012

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

En 2012 se presentaron 4,329 películas al Festival de Cannes . Este blog tuvo más de 36.000 visitas en 2012. Si cada visita fuese una película, este blog podría haber alimentado 8 festivales de cine!

Haz click para ver el reporte completo.

Burocracia

¿Por qué te vas?

Burocracia
Burocracia

El martes estuve en una conferencia de Javier Imbroda titulada «¿Cómo liderar a un equipo hacia el éxito?». Javier Imbroda tiene un excelente palmarés como entrenador de baloncesto, siendo el único que ha conseguido ganar con la selección Española a la selección de EE.UU. en competición oficial (Indianapolis 2002), así que se me antojó interesante lo que tuviese que decir acerca de coger a un grupo de personas y liderarlas hacia el éxito. La conferencia cumplió mis expectativas y nos dejó una reflexión que es la que quiero comentar hoy. Decía el Sr. Imbroda que la situación actual hace que nuestros jóvenes, la generación más preparada de todas, se vaya de España y no tenga intenciones de volver. Nos hacía un llamamiento para tratar de detener este éxodo de algún modo, o al menos conseguir que tras unos años de formación en el extranjero, estos jóvenes volvieran para aportar sangre fresca a nuestro tejido empresarial. Decía que podían generar autoempleo en España.

Lo cierto es que de eso puedo hablar un poco ya que he estado más de siete años fuera de España entre estudios y trabajo. No diré que me arrepiento de haber vuelto, pero desde luego, si volviese a plantearse la situación, optaría por quedarme fuera. Hay muchos falsos motivos que se esconden en esta búsqueda de trabajo en el extranjero, siendo el principal el paro que afecta brutalmente a nuestro país. Sin embargo, es incierto que sea el paro el motivo por el que los jóvenes se van. Si la generación está tan preparada como dice el Sr. Imbroda, que creo que en parte tampoco es muy cierto, podría generar autoempleo, construir sus empresas y lanzar sus proyectos aquí mismo.

Decía el Sr. Imbroda que hay poca financiación, y es cierto también. Pero lo que no dijo, lo que yo quiero comentar, es que hay que ser absolutamente masoquista para crear autoempleo aquí, en especial cuando se ha visto lo que se cuece fuera de nuestras fronteras.

Supongamos que Pepito Pérez, Ingeniero Informático, que habla Español, Inglés y algo de Alemán, tiene un MBA y ha hecho innumerables cursos de formación, quiere comenzar su negocio en su ciudad, Málaga. Tiene un buen proyecto de empresa y quiere dedicarse a la consultoría informática, así que no debería tener problemas en encontrar clientes en un mercado tan innovador como la informática.

Lo primero que tiene que hacer Pepito es darse de alta como autónomo para ser administrador de su futura sociedad, pasando por caja de manera mensual por el resto de sus días, gane dinero o no, tenga ingresos o no. Después, debe solicitar al registro mercantil central aprobación para usar un nombre de empresa que ha elegido, pasando nuevamente por caja. Una vez que dispone del certificado del nombre que ha escogido, debe conseguir un mínimo de 3.000 euros y depositarlos en una cuenta bancaria, donde serán retenidos hasta que la sociedad haya sido constituida completamente, lo que puede demorarse hasta un mes en función de ciertas variables. Con el certificado del banco, debe ir a un abogado o una asesoría a que le redacten unos estatutos de la empresa que desea constituir, pasando nuevamente por caja. Una vez que dispone de los estatutos, el certificado del nombre y el certificado del banco, Pepito está listo para ir al Notario a constituir su empresa, pasando por la caja del señor notario, que de algo tiene que vivir. Con las escrituras de constitución, Pepito debe ir a la Agencia Tributaria a conseguir su código de identificación fiscal y registrarse en el registro de actividades económicas, que aunque ahora es gratuito, hay que seguir haciéndo el trámite burocrático. También debe llevar las escrituras a la Junta de Andalucía, pasando por caja (creo que ahora hay alguna exención al respecto), y finalmente ir al Registro Mercantil de Málaga, pasando de nuevo por caja, para registrar las escrituras de la sociedad.

Después de esta cantidad de gastos y gestiones, Pepito cree que está listo para empezar. Pobrecillo. No tiene ni idea de lo que le espera. Para poder trabajar en algún sitio físico, Pepito debe registrar el local en el que vaya a realizar la actividad con el ayuntamiento de Málaga, pasando por caja. Curiosamente, el ayuntamiento le cobra por la basura, incluso si su empresa no produce basura alguna (Empresa por Internet) o si se encuentra en un local que ya paga basura a través del impuesto que se aplica al agua. En fin, ¿Qué se le va a hacer? Pepito pasa por caja del ayuntamiento también. Sin embargo, Pepito necesita más cosas todavía…

Ahora Pepito quiere usar el nombre de su empresa como marca comercial. ¿Para qué si no habría decidido escoger un nombre tan sugerente como Informática Pepito? Pero Pepito descubre que el registro del nombre de la sociedad no le da derecho a usar el nombre comercialmente (chúpate esa), y que tiene que realizar un nuevo trámite, pasando por caja por supuesto, con la oficina de marcas y patentes del ministerio, y esperar un par de meses para saber si puede usar el nombre o no.

Suena el teléfono… ¿Será un cliente? No. Es una empresa que ha visto su inscripción en el registro mercantil y le llama para recordarle la obligatoriedad de tener un plan de prevención de riesgos laborales actualizado. «¿De qué riesgo me hablan?» – Pregunta Pepito. «Soy una empresa de informática. Mi riesgo más alto es que no me paguen por mi trabajo». Nada, nada, Sr. Pérez… a pasar por caja nuevamente. Vuelve a sonar el teléfono… para recordarle la obligatoriedad de registrar sus bases de datos en la Agencia Española de Protección de Datos… Y vuelve a sonar… «Sr. Pérez, no se olvide, si va a contratar a alguien, aunque sólo sea un par de horas a la semana, que tiene que tener una mutua de accidentes de trabajo». Y suena nuevamente, para preguntarle si tienen enlace sindical y representante de los trabajadores… y así se pasa el día Pepito, atendiendo trámites absurdos de todo tipo en lugar de produciendo.

Pepito, que aunque tenga muchas titulaciones y sepa mucho, es humano, acaba hasta las narices de la burocracia, los funcionarios, los políticos, las distintas administraciones que le chupan la sangre y las normas estúpidas y absurdas de este país, y decide emigrar a un país Anglosajón. Tiene que pensar en el país adecudado…

Si Pepito se va a Estados Unidos, allí se cambia el nombre por el de Johny Smith, se acerca al ayuntamiento de su pueblo y se registra, de manera gratuita, como Johny Smith, DBA «Johny Computing», que signigica Doing Business As (haciendo negocios como)  Informática Johny. Johny ya tiene todo lo que necesita para empezar a trabajar y producir.

Si Pepito se va a Inglaterra, allí se cambia el nombre por el de Johny English, se mete en Internet y en 30 minutos con un coste de unos 75 euros, tiene constituida legalmente su empresa Johny Computing Services y está listo para empezar a trabajar.

Todavía, a día de hoy, hay quien le pregunta a Pepito ¿Por qué te vas?

Alicia en el País de las Maravillas - De Tim Burton

Alicia en el país de las excusas

Alicia en el País de las Maravillas - De Tim Burton
Alicia en el País de las Maravillas – De Tim Burton

Dudo mucho que cuando el matemático británico Charles Lutwidge Dodgson -más conocido como escritor bajo el seudónimo de Lewis Carroll- escribió su famosa obra Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, hubiese visitado previamente España. De así haber sido, se hubiese imaginado sin duda para su libro otro tipo de maravillas distintas al mar de lágrimas, a la habitación del conejo blanco o al croquet de la reina. El nuestro es un país que encierra miles de maravillas, pero muchas de ellas son negativas y son las que me hacen escribir este post hoy.Llevo toda la semana encontrándome todo tipo de problemas en el trabajo. Paquetes que no llegan, proyectos que no se acaban en los plazos estipulados, llamadas que no se devuelven, dificultad para hablar con responsables comerciales a la hora de seleccionar un producto para comprar… en fin, justo lo contrario de lo que debería estar pasando en una situación como la que vivimos.

Lo lógico sería esperar que todo el mundo en su trabajo se aplicase al máximo para, entre todos, con trabajo y constancia, ir saliendo de este entuerto. Sin embargo, lo que yo me encuentro -que es lo que me maravilla, aunque sea negativamente- es desgana, desidia y poco interés por el trabajo allá por donde voy. Eso si: todo el mundo tiene una excusa.

Me he levantado mirándome seriamente la frente al espejo por si me habían colocado un cartel que dijese «cuénteme sus problemas» porque no hago más que escuchar excusas en forma de problemas allá por dónde voy. Vivo en el puñetero país de las excusas, en el que por algún motivo que se me escapa, la gente piensa que puede cagarla continuamente siempre y cuando aporte a su cagada una excusa.

– «Oiga, compré hace ocho días una pieza de fontanería que tenían en stock y es la tercera vez que llamo para saber porqué no me ha llegado todavía. Soy de Málaga y ustedes de Granada… me hubiese dado tiempo a ir por ella y volver andando.» y con dos cojones me contestan: «Es que hemos llamado a la mensajería local para preguntar por el paquete y nos han dicho que están muy ocupados y que ahora no pueden mirarlo.» ¿Debo entender que el tiempo del administrativo de la mensajería es más importante que el mío?

– «Oiga, me dijo que el plazo de entrega del proyecto eran 30 días y han pasado 63, lo que me está causando un enorme perjuicio económico». Y me suelta «Es que con las vacaciones se nos ha complicado el trabajo.» ¿Es que acaso se enteraron de que tenían vacaciones en Agosto el mismo día que las cogían?

– «Oiga, llevo 20 minutos esperando que alguien me atienda para comprar unos embalajes personalizados». Y me largan «Es que somos pocos y no damos a basto». ¿Y a mí que me cuenta? Si son pocos contraten a más personas. Supongo que Rajoy se lo agradecerá.

– «Oiga, habíamos quedado en que me llamaba a las 10 de la mañana para hablar de este proyecto y son las 11:30.» Y me dice el muy subnormal «Es que no he tenido tiempo de llamar a esa hora». ¿Para qué narices se piensa que agendo las llamadas telefónicas? ¿Para gastar huecos de la agenda y que quede bonita?

Todo esto que me lleva ocurriendo toda la semana me ha recordado a un empleado que tuvimos. Se llamaba Manolo pero no recuerdo su apellido. Le llamábamos Manolo Pollo porque tenía un Renault 5 color amarillo pollo. Este tipo, después de no aparecer durante cinco días por la oficina, se presenta de vuelta en la oficina sin parte médico ni volante de baja y me espeta «Siento no haber venido la semana pasada pero es que me estaba operando de un tumor cerebral y no pude venir.» Si, esa misma cara puse yo mientras miraba su melena larga y grasienta sin muestra alguna de haber sido rasurada en ningún sitio. No duró mucho… y no me refiero a que se muriese de un tumor ni mucho menos.

Lo normal, cuando alguien prevé que la va a cagar, es avisar. Si no voy a llamar a la hora convenida o no voy a entregar el proyecto en plazo, lo lógico es avisar a la otra parte con tiempo para que pueda ajustar sus propias tareas. Pero claro, eso es sólo lo lógico y este es un país de maravillas, no de lógica. Un país que inventa excusas de maravilla.

El Gas y la madre que lo parió

Gas Natural
Gas Natural

No es la primera vez que escribo sobre los servicios de atención al cliente de las grandes empresas, ni será la última. En una economía de libre mercado, uno puede elegir la empresa que desea que le preste los servicios en función de factores como son el precio del suministro o la atención que le brinda cada empresa. En España, estos factores son intranscendentes. El precio es siempre abusivo y el servicio rematadamente deplorable.

El caso es que ha llegado el gas natural a mi casa. Después de muchos meses de obras y de 3 visitas de la subcontrata de la a su vez subcontrata de la a su vez (si, van tres) subcontratra, por fin consiguen ponerme el contador y poner el marcha el servicio. La empresa distribuidora es Gas Natural Fenosa Distribución. Esta le subcontrata a Cobra la instalación. Cobra le subcontrata la acometida a Acom y Acom le subcontrata la puesta en marcha a Eurocivil. En total, 4 empresas para que llegue el gas a mi casa. Así de importante soy.

Cuando acaban me dejan una copia del contrato y en esta vienen las condiciones particulares, entre ellas el precio de alquiler de contador anual de 237€, muy lejos de los aproximadamente 20€ que me habían ofrecido cuando pedí información para darme de alta. Aquí empieza la odisea. Llamo al servicio de atención al cliente de Gas Natural (902 200 850). Allí me dicen que ellos son Gas Natural Fenosa y este es un tema de la comercializadora: Gas Natural Fenosa Comercialización. Bueno, me harto de paciencia y llamo al teléfono que me indican (902 200 605). Allí me saludan desde Gas Natural Fenosa Comercializadora, pero me indican que mi contrato es con otra empresa y tengo que llamarles a ellos. ¿Cúal es la otra empresa? – Pregunto intrigado. «Gas Natural Fenosa Distribución» – me contestan. Hago uso de la poca paciencia que me queda y me apunto el nuevo número de teléfono (902 330 003). Vuelvo a marcar y efectivamente me saludan desde Gas Natural Fenosa Distribución, quienes lamentan informarme que ellos sólo se dedican a la distribución del gas y por tanto no saben nada de mi contrato ni de los precios que en él aparecen y me indican que llame al 902 200 850.

Vuelta al primer paso, esta vez con poca paciencia y bastante mal humor. Llamo y me dicen lo mismo, que llame al segundo número. Llamo y me dicen lo mismo, que llame al tercer número. Llamo y me dicen que llame de vuelta al primer número. Protesto y me cuelgan. Vuelvo a llamar. Me vuelven a colgar. Vuelvo a llamar y les indico que en el contratro aparece este número y el nombre de su empresa. Me vuelven a colgar. Esto tendría tintes cómicos si no fuese un problema de calado generalizado en los servicios públicos. Gas Natural es una empresa privada, sí, pero presta un servicio público del que dependen millones de personas.

Curiosamente, el mismo día que me dieron de alta en Gas Natural solicité la baja de Repsol Gas, empresa que tiene instalado en mi casa un depósito y que me lo llena a precio de oro cada vez que se lo pido, y que cada mes, independientemente de que pida gas o no, me cobra 35€ mensuales por mantenimiento de su propio depósito. En 6 años he pagado más de 2.500€ por el mantenimiento de un depósito que no es mío y nadie ha venido por aquí a mantener nada. Esto si que es un robo y no lo del Dioni. Además, si no pido lo suficiente en un año (mi consumo ha bajado con la instalación de placas solares) me pasan una factura extra cobrándome retroactivamente el gas del año anterior a un precio superior al inicialmente cobrado. Supongo que debe ser una de esas medidas contra el cambio climático tan famosas: «si no consumes suficiente gas, voy te meto un palo por el culo amparado por las leyes que hacen los impresentables de nuestros políticos.» Pues bien, a día de hoy, la baja sigue sin tramitarse porque, según me dicen, hasta que un comercial me llame y me envíe los papeles, yo sigo de alta. Les pregunto si saben cuando me van a llamar o si puedo ser yo proactivo y llamar a algún otro número o incluso visitar al comercial (¿esto no era al revés antes y el comercial le visitaba a uno?). La respuesta es que no. Que me tengo que esperar y que la baja será efectiva cuando me llamen. Mientras tanto, a callar y a pagar. De la devolución del importe pagado por el gas que hay dentro del tanque (cientos de kilos) ni me molesto en preguntar porque ya se la respuesta. Hablamos de unos 750-1.000€, que no es moco de pavo.

Hace unos meses se fue la luz en mi casa durante un período prolongado de tiempo y llamé a Iberdrola, que es la empresa que me factura la luz, para hablar claro. Allí me indicaron que ellos son sólo la comercializadora y que tenía que hablar con la distribuidora, que es Endesa. Llamé a Endesa y ellos me indicaron que ellos no sabían nada de mi contrato y que si me factura Iberdrola tendría que hablar con ellos dado que yo ni siquiera aparecía en sus sistemas. De una forma o de otra, estuve cerca de 6 horas sin luz pasando de un 902 a otro hasta que, con más suerte que pericia, localicé un coche de Cobra (si, la subcontrata del Gas) con el logotipo de Endesa circulando por la urbanización. Hablé con los operarios y me dijeron que nadie les había informado del problema pero que como el transformador que abastece mi calle está hecho un desastre le iban a echar un vistazo. Efectivamente, media hora después se hizo la luz, en el sentido literal de la frase. Estos mismos operarios me dijeron que Endesa sabe que el transformador está hecho un desastre, pero no lo quiere cambiar.

A finales de año me llegó una factura de electricidad de mi empresa desorbitada con un recargo del 20% nada menos por, textualmente, «T.U.R.». A este 20% se le añade en segunda instancia el I.V.A. correspondiente. Cerca de 200€ de sobrecoste en total. Hago mis indagaciones y «T.U.R.» significa «Tarifa de Último Recurso», y esto significa que el gobierno (el que sea, me da igual) se inventó una «multa» del 20% para aquellos que no cambiásemos de tarifa ni de compañía con el fin de «incentivar» el libre mercado de la electricidad. Toda vez aprendida la lección, llamo a Endesa (en mi empresa, afortunadamente, Endesa es la Comercializadora y la Distribuidora y no me pueden mandar a Iberdrola) y allí me transfieren varias veces para hablar con el departamento de cambios de tarifa donde, cada una de las 10 o 15 veces que he llamado desde finales de año, me cuelgan el teléfono cuando llevo minutos esperando con la famosa musiquilla. En efecto, y si alguien no me cree que lo pruebe, es imposible cambiar de tarifa eléctrica telefónicamente, por lo que los que tenemos más de 10 Kw contratados, tenemos que aguantarnos con el impuesto revolucionario del 20% adicional. Que conste que he firmado los papeles del cambio de tarifa en persona con un distribuidor amigo, en dos ocasiones porque la primera vez se extraviaron los documentos, y sigo con la famosa T.U.R. en mi factura. Lo único que incentivó el gobierno con la T.U.R. es que las empresas nos facturasen un 20% adicional de manera indiscriminada.

Por último, para acabar de arreglarme el año, en Diciembre doy de alta una línea nueva con Vodafone. No pido ningún terminal porque ya tengo, pero me ofrecen un descuento del 25% en la tarifa de voz y datos si firmo una permanencia de 6 meses. Me parece interesante y lo firmo. El caso es que ya en casa, instalo la SIM en un terminal y no funciona. Me vuelvo a la tienda de Vodafone, me hacen un duplicado y sigue sin funcionar. Se abre una incidencia. Pasan 2 días y sigue sin funcionar. Me dicen que lo escalan a «incidencia técnica» y se dan un plazo de 72 horas para solucionarlo. Pasaron 5 días y la línea seguía sin funcionar. Podía realizar llamadas pero no recibirlas. Harto del tema, me persono en la tienda y les propongo dar de baja la línea y contratar un alta nueva. Respuesta: «No podemos dar de baja la línea porque tiene un contrato de permanencia.»

«Oiga, tiene un contrato de permanencia y yo tengo un contrato por el que ustedes se comprometen a prestarme un servicio que no me están prestando. Arregle la línea o deme una nueva, pero no me deje así». Tres semanas y 2 altas de líneas nuevas después, he conseguido que el teléfono funcione. Entre medias, una reclamación que nadie me ha contestado y el daño colateral de dos líneas inactivas y (veremos la factura en breve) potencialmente facturables a mi nombre que, llegado el caso, Vodafone no podrá dar de baja porque yo firmé el alta, independientemente de que funcionen o no.

Y eso es todo. Así nos va. Así les va. Los ciudadanos jodidos sin tener donde caerse muertos y todas estas empresas, con sus connotaciones políticas cada una, dando, sin excepción, beneficios millonarios. Tenemos lo que nos merecemos.

 

Matar al Inventor

Existe una sub-especie humana, probablemente introducida en la tierra hace miles de años por alienígenas o creada por uno o varios Dioses ociosos, que tiene un sentido innato del incordio. Uno puede incordiar momentaneamente al prójimo de mil maneras, pero eso es parte de la convivencia en sociedad. Estornudarle en la espalda al vecino de vagón del metro, que tu perro se mee en la rueda del vecino de casa, que el cartero te deje por error una carta del vecino… Sin embargo, estos seres se las apañan para incordiar continuamente, cuando menos te lo esperas y en cualquier lugar. Se autodenominan «Inventores» pero son en realidad «desarrolladores de putadas con mala fe».

¿Acaso es posible que una persona normal, en su sano juicio y sin ánimo de incordiar, inventase el retractilado de plástico duro para los paquetes? ¿Qué cara se te queda cuando compras algo retractilado de ese modo y tienes que volver a la tienda a comprar unas tijeras de trinchar pollo para poder abrir el maldito paquete? No digamos si por algún motivo tienes que devolverlo «en su embalaje original» para que te reintegren el dinero.

Claro que para empaquetados pensados con las posaderas, las bolsas de aceitunas manzanilla. Como se te ocurra cortar la bolsa antes de coger el recipiente de la estantería de arriba para presentarlas y necesites las dos manos para cojerlo, ya me dirás donde sueltas la bolsa abierta. Supongo que la podrías poner junto a la bolsa de leche abierta del mismo modo. Por cierto, ¿Es posible abrir un tetra brick de leche de los que tiene tapón de rosca y no tirar los primeros 50 o 100 ml de leche al servir el primer vaso? Yo, desde luego, no soy capaz.

Pero no sólo los inventores de recipientes se han cubierto de gloria. Un grupúsculo de esta sub-especie se asoció hace tiempo y montó una corporación cuasi satánica, que persiste hasta nuestros días con el inofensivo nombre de Ikea. Pase que un mueblecito traiga suficientes tornillos como para apuntalar la Torre Eiffel, pero hay que ser muy mala persona como para ponerle a las cosas nombres que salvo que seas escandinavo no puedes leer.

El silenciador extraible de las motos, el claxon politónico de los coches, los pinchitos de madera que se queman en la barbacoa, la pegatina antirrobo de las grandes superficies que siempre está puesta en la parte del producto que necesitas leer antes de comprar, el dispensador de tiquets de turno, que a veces se usa y a veces no, en función de si tú has cogido uno, son todos inventos desarrollados para incordiar al prójimo. Y no es razonable que lo hayan inventado seres humanos. Lo dicho. Sin duda viven entre nosotros y se relacionan con nosotros con normalidad, pero de humanos, poco.

Feliz entrada de año!

Una jugada perfecta

Carte de Larry Crowne
Carte de Larry Crowne

Hoy al medio día me he comido un generoso filete de lomo alto de ternera norteamericana (Pime Rib) a la parrilla con una ensalada de lechuga y cebolla, lo que, al menos para mí, es un manjar casi sin igual. Y digo casi sin igual porque en mi escala de valores proteínicos, tan sólo el buen marisco está por encima de la ternera norteamericana de calidad «Prime», o sea, bien veteada de grasa, como si de un buen jamón de bellota se tratrase. También el Buey Kobe o el Wagiu Kobe en su defecto están por encima, pero de eso como más bien poco.

El caso es que aunque pretendía disfrutar enormemente de mi Prime Rib, me ha costado trabajo sabiendo que un tipo se andaba pegando un homenaje de marisco bien merecido en un lugar que desconozco. Tampoco conozco al tipo, pero se que la jugada le ha salido sublime y que, forzosamente tiene que estar celebrándolo. El tipo en cuestión es el encargado de marketing o promoción de la productora Tripictures o en su defecto de la película Larry Crowne, de Julia Roberts y Tom Hanks.

Vaya por delante que hasta esta mañana desconocía la existencia de la película. Supongo que muchos otros también. Por si no habéis dado un repaso a los digitales hoy, ni habéis vistos las noticias en Televisión, la noticia de que la DGT ha multado a la productora por infringir el artículo 52 de la ley de tráfico ha estado omnipresente todo el día. Antena 3, en plena campaña electoral, le ha dedicado cerca de dos minutos, que ya los querría yo para mí.

Aparentemente, el artículo 52 de la ley de tráfico prohíbe la publicidad con vehículos a motor en las que se infrinjan leyes de tráfico o se incite a la «conducción temeraria». No soy abogado y los jueces en este país son impredecibles, pero se me antoja que es difícil que la condena ocurra por dos motivos. Para empezar, no se que ley de tráfico prohibe montar en «Vespa» por el cielo sin casco. Para rematar, el cartel a lo que incita es a ir a ver la película, no a montar en moto. Suponer lo contrario significaría que el cartel promocional de Viernes 13 incita al asesinato, el de Superman al suicidio (salvo que sepamos volar), el de Tiburón a no bañarse en Long Island, y el de Vacaciones de Verano con el Pepino en la Mano, bueno, pues a lo que sea que incite, que me parece que no es a hacer gazpacho… aunque quizá tenga que decidirlo el mismo imbécil que ha impuesto la sanción a la de la Roberts.

Volviendo al tema del marisco y el filete, este hombre del que hablaba se ha debido dar un homenaje en toda regla. Estos son los números que a groso modo saco, siendo conservador:

1. Ha aparecido, digamos para ser consevadores, un minuto en los telediarios, mañana y noche (suelen repetir), nacionales. Esto le ha debido reportar unos 90 GRPS de 20» sin contar televisiones locales. Si estimamos, también de manera conservadora, un coste medio de GRP de 20» nacional y regional prime de 1.300€, ahí van 117.000€ de coste de publicidad que le han salido gratis.

2. En los medios on-line, calculo que ha podido generar (estaba en las portadas de todos) unos 5 millones de visionados. Si suponemos, otra vez de manera conservadora, un coste de impacto visual de 2,5 céntimos de euro por impacto, ahí tenemos otros 125.000€ de publicidad gratuita.

3. No sigo la radio (al menos la de noticias) pero supongo que podemos aplicar una regla mediante la cual el 10% de una campaña publicitaria potente se destina a radio, por lo que podemos suponer un coste de campaña total de 300.000€ diario incluyendo otros medios y asignarle a la radio una exposición equivalente a 30.000€ más.

Todo ello, sumado, hacen 272.000€ (o 300.000€ si incluimos otros medios de exposición, como por ejemplo este blog). Que nadie piense que es una cifra desdeñable. Se trata del impacto en un día. Muy pocas campañas tienen ese coste diario. Hay que pensar que una campaña de 30 días con este coste diario acabaría finalmente entre 8.160.000€ y 9.000.000€. Esto está al alcance de muy pocos anunciantes.

De manera que, si finalmente tienen que abonar la multa (30.000€), les segirán sobrando unos 250.000€ de la jugada de marketing que han conseguido. Por ende, muchos kilos de marisco que se pueden permitir y yo que los envidio sanamente.

Esto es un tópico, pero estoy convencido de que algo así sólo puede pasar en España. En ningún otro país supuestamente civilizado le pagaríamos a un funcionario por perder el tiempo de esta manera iniciando cazas de brujas contra carteles cinematográficos y beneficiar a un particular de manera descarada. ¿Realmente alguien en su sano juicio piensa que puede incidir en el uso del casco un cartel de una película? Ya se que aquí no dimite nunca nadie, y menos Pepín Blanco el «campeón», pero no estaria de más poder despedir a este memo o al menos mandarle a clases de filosofía y lógica para que pueda ser consciente del resultado final de sus memeces.

El buen zahorí

El buen zahorí
El buen zahorí

A la vista de las últimas facturas de agua que he recibido he decidido investigar un poco la posibilidad de hacer un pozo y al menos regar el jardín y rellenar la piscina con agua de dicho pozo. Como es lógico, he comenzado mis indagaciones preguntando a amigos que ya tienen pozo acerca del proceso tanto de localización del emplazamiento adecuado, como de perforación y canalización, así como de su posterior legalización y costes.

Digamos que de todo el proceso, lo único que me llama poderosamente la atención es que todos coinciden en la importancia de escoger a un buen zahorí y, curiosamente, todos me recomendaron al mismo. Llamémosle figurativamente Paco, que es como se llama en realidad.

Don Francisco, Paco para los amigos, vino ayer a hacer una prospección en mi casa y decirme si había agua en el subsuelo o no, y dónde y a qué profundidad se encontraba. Admito de antemano que no tenía muy claro lo que era un zahorí, pero si que me esperaba algún tipo de artilugio, más o menos sofisticado, para «detectar el agua». A Paco se le había olvidado su «herramienta» así que, ni corto ni perezoso, me pidió un trozo de alambre que retorció hasta darle una forma parecida a una «y» invertida con el palo vertical corto.

Ante mi asombro, empezó a dar vueltas por los exteriores de la casa con el artilugio inmovil y la mirada perdida al frente. Yo esperaba que el notase algún tipo de ligera «vibración» que le indicase la presencia del líquido elemento, pero lo que ví en persona superó todas mis expectativas. Ante mi asombro, el alambre inerte daba unas sacudidas espectaculares al pasar por ciertos sitios, y Paco iba depositando, cual plebeya romana, pétalos de una flor de pacífico que previamente había cogido. De manera que en cuestión de un minuto había trazado, a base de pétalos, un pequeño mapa en el suelo «donde se cruzaban los torrentes subterráneos y sería preferible realizar la excavación. Me indicó además que, de los dos torrentes que se cruzan, uno está a unos 80 metros y el otro a unos 150 metros de profundidad y que es probable que haya cuevas entre ambos.

La Nasa, el MIT, la ONU, la OMS y todo tipo de organizaciones con recursos económicos casi ilimitados no son capaces de solucionar los problemas de agua en el mundo y Paco, el del alambre, no sólo encuentra agua sino que además sabe en que dirección va, a que profundidad está, y donde se «cruzan» los «ríos subterráneos». Según el mismo me dijo, el no puede detectar agua estancada, sólo agua en movimiento. Cuando le pregunté si no existía algún aparato más sofisticado me dijo que «salvo que los Americanos tengan uno, el no conoce otro que no sea la rama (o en este caso el alambre)».

¿Qué os puedo decir? Yo soy de ciencias. A mí esto me pareció más paranormal que normal así que empecé a recapacitar sobre lo que había presenciado e inmediatamente deduje lo siguiente: soy el tipo más afortunado del planeta dado que dos ríos subterráneos han ido a cruzarse justo en el lugar de mi parcela dónde el camión de perforación podría realizar su función en mejores condiciones. No sólo eso, sino que además lo ha hecho en un lugar donde hay corriente trifásica, que viene muy bien para una bomba de extracción y acceso directo al algibe, que también viene bien para llevar el agua extraida a algún sitio…

Como no podía ser de otro modo, realicé una búsqueda sobre zahoríes y sus herramientas y descubrí algunas cosas muy interesantes, que voy a compartir. Para empezar, no existe ciencia alguna tras los trabajos de los zahoríes. De hecho, en youtube hay infinidad de videos que demuestran a base de experimentos que los zahoríes aciertan en sus predicciones una de cada seis veces cuando se les esconde bajo cajas o alfombras lugares donde hay agua y lugares donde no. Pura ley de probablidad.

Pero no sólo descubrí eso, sino que descubrí otras cosas aún más interesantes como que, por ejemplo, no existen los torrentes subterráneos, sino que el agua está estancada, a más o menos profundidad, formando grandes balsas. De ahí que mis amigos recomienden encarecidamente a Paco. Si el agua está estancada formando grandes balsas y Paco le ha hecho un pozo a una persona, sabe que también habrá agua en casa de los que vivimos cerca de esa persona. Es más, sabe a que profundidad está el agua porque ya ha perforado anteriormente. De este modo, cuantos más pozos hace un zahorí, mejores se vuelven sus predicciones.

Curioso caso el de un amigo que me dijo que en su casa acertó incluso con que había cuevas subterráneas y, mira por donde, a mí me predijo lo mismo anoche. Esto si que es para nota! Sin embargo, leyendo un poco, descubro que el agua estancada disuelve ciertos minerales y forma cavidades subterráneas, especialmente en terrenos de roca caliza como en el que vivimos nosotros!

Pero es el último descubrimiento el que más me ha gustado y el que más interés tengo en compartir. Hay una persona llamada James Randi que incluso tiene su propia fundación y canal de youtube que lleva muchísimos años desenmascarando públicamente todas las pseudociencias a base de realizar experimentos públicos con los supuestos pseudocientíficos y demostrando que no hay nada tras sus supuestos poderes. Como no podía ser de otro modo, uno de sus desenmascaramientos ha sido el de los zahoríes.

Dicho todo lo anterior y, en consecuencia, entendiendo que los zahoríes son buenos por su experiencia y no por sus «poderes», que nadie dude que si acabo haciendo el pozo me lo hará Paco, el buen zahorí.

Manual de Instrucciones

Instrucciones Absurdas
Instrucciones Absurdas

No recuerdo exactamente cómo, pero esta mañana he acabado dándole vueltas a la importancia de leerse los manuales de instrucciones. Los que me conocen bien, saben que soy, en ese sentido, una ratón de biblioteca. En el mundo de la mecánica y la tecnología, siempre he pensado que tanto ingeniero diseñando acaba por dejar las cosas complejas sencillas y las sencillas complejas. Al leer un manual de instrucciones, aparte de aprender a manejar un cacharro en condiciones, uno puede llevarse curiosas sorpresas.

Por ejemplo, el manual de la moto BMW F800GS y el de la BMW F800R dice que para llenar el depósito de gasolina, la moto debe estar apoyada en la pata de cabra y no en el caballete. En efecto, si intentamos llenarlas con el caballete comprobamos que entran unos 3 litros menos que si la llenamos apoyada en la patilla, que en una moto de 16 litros de capacidad es cerca del 20%. Me pregunto cúanta gente tiene esta moto y nunca ha podido llenar el tanque porque no se ha leído el manual.

En un tono menos solemne diré que el manual de mi microondas Whirlpool recomienda, con un sencillo dibujo, no secar al gato dentro. Aquí os dejo una recopilación de lindeces encontradas en manuales de instrucciones, que son el objetivo del post de hoy.

1. En una caja de jabón Dove:
– INDICACIONES: UTILIZAR COMO JABÓN NORMAL.

2. En algunas comidas congeladas Findus:
– SUGERENCIA PARA SERVIR: DESCONGELAR PRIMERO

3. En el postre Tiramisú marca Savory (impreso en la parte de abajo de la caja):
– NO DAR LA VUELTA AL ENVASE.

4. En un paquete de una plancha Rowenta:
– NO PLANCHAR LA ROPA SOBRE EL CUERPO.

5. En el manual de un teclado RAZOR Keyboard XP:
– SI SU TECLADO NO FUNCIONA, ESCRÍBANOS UN E-MAIL

6. En un jarabe contra la tos para niños:
– NO CONDUZCA AUTOMÓVILES NI MANEJE MAQUINARIA PESADA DESPUÉS DE USAR ESTE MEDICAMENTO.

7. En un cuchillo de cocina coreano:
– IMPORTANTE: MANTENER FUERA DEL ALCANCE DE LOS
NIÑOS Y LAS MASCOTAS.

8. En la caja de un televisor Wauta TV340:
– ANTES DE MIRAR UN PROGRAMA ENCIENDA EL TELEVISOR

9. En una tira de luces de Navidad fabricadas en China:
– SÓLO PARA USAR EN EL INTERIOR O EN EL EXTERIOR.

10. En un paquete de frutos secos de American Airlines:
– INSTRUCCIONES: ABRIR EL PAQUETE, COMER LOS FRUTOS SECOS.

11. En una sierra eléctrica sueca:
– NO INTENTE DETENER LA SIERRA CON LAS MANOS O LAS PIERNAS.

12. En un secador de pelo de Sears:
– NO USAR MIENTRAS SE DUERME

13. En una bolsa de Fritos:
– ¡PUEDES RESULTAR GANADOR! ¡NO SE REQUIERE NINGUNA COMPRA! ¡BUSCA EN EL INTERIOR!

14. En un hotel que da un gorro para la ducha en una caja:
– VALE PARA UNA CABEZA

15. En las pastillas para dormir de Nytol:
– ADVERTENCIA: PUEDE PRODUCIR SOMNOLENCIA

16. En el pudding de Marks & Spencer:
– ATENCIÓN: EL PRODUCTO ESTARÁ CALIENTE DESPUÉS DE CALENTARLO
17. En los cacahuetes de Sainsbury:
– AVISO: CONTIENE CACAHUETES

18. En un disfraz de Supermán para niños:
– EL LLEVAR ESTE DISFRAZ NO LE PROPORCIONA LA CAPACIDAD DE VOLAR