Invirtiendo con el culo

La verdad sobre el saneamiento de Bankia
La verdad sobre el saneamiento de Bankia

«Oiga, ¿me regala 15.000 millones de euros? -¿Para qué? -Para tirarlos por la alcantarilla. – Vale, firme aquí y pase por caja a recojerlos.»

No veo diferencia alguna entre esta conversación y la que están manteniendo en el gobierno para inyectar (más de) 15.000 millones de euros en Bankia. Fráncamente, no me entra en la cabeza. La última vez que miré, Bankia era una empresa privada que cotizaba en la bolsa y por tanto tiene dueños con nombres y apellidos o con razones sociales. También está sujeta, al menos, a dos reguladores. Vaya por delante que no soy experto en finanzas pero eso no me impide hacer cuentas básicas. La primera que hago es preguntarme si tiene sentido inyectar 15.000 millones de euros en una empresa cuyo vayor es, según su página web, 3.130 millones de euros. De entrada, algo no me cuadra aquí. Pero sigo leyendo su información bursátil y me quedo en estado semi-catatónico cuando compruebo que el beneficio por acción es de 20 céntimos. ¿Quiere esto decir que van a inyectar 15.000 millones de euros de dinero público en una empresa que paga dividendos a sus accionistas privados? El Santander ganó en 2011 unos 5.500 millones de euros y repartió 60 céntimos por acción. Por favor que alguien me clare este silogismo porque yo no lo entiendo.

Pero olvidémonos de Bankia por un momento y centrémonos en los 15.000 millones de euros. ¿De verdad no hay una mejor forma de invertir 15.000 millones de euros de dinero público? Esperen, déjenme dar antes un paso atrás. Cenamos cada día con las noticias sobre la subasta de deuda pública y la prima de riesgo. En cristiano, asistimos al encarecimiento de nuestra deuda debido a que con buen criterio los Alemanes no quieren hacerse responsables subsidiarios de ella. Son Alemanes, no gilipollas. Entonces, ¿quiere esto decir que no tenemos los 15.000 millones de euros que pretenden inyectar en Bankia y por tanto tenemos que pedirlos prestados a un alto interés para regalárselos a esta empresa privada? Será que con los años me vuelvo cada vez más tonto, porque la verdad, tampoco entiendo esto. Yo siempre pensé que para regalar algo la premisa principal consistía en ser poseedor del bien a regalar primero.

Ahora si, veamos que se puede hacer con 15.000 millones de euros. Pienso en voz alta… 5 millones de parados. Sueldo medio en españa en torno a los 1.200 euros. Seguros sociales de ese sueldo en torno a 480 euros. Con 15.000 millones de euros se podrían pagar los seguros sociales de los parados. Se podría incentivar la contratación de personas en paro, eximiendo a las empresas de la obligación de cotizar por ellos y asumiendo el estado el coste. Si el sector privado contratase a los cinco millones de parados, con los 15.000 millones de euros podríamos pagar 6 meses de seguros sociales de todos ellos. Si se contratasen a la mitad de los parados, podríamos pagar un año. Si se contratase a 1 millón de parados, podríamos pagar sus seguros sociales durante más de dos años y medio. No me parece mala medida para revitalizar el mercado laboral. Con 15.000 millones de euros se puede pagar el sueldo y los seguros sociales de 1 millón de trabajadores durante nueve meses. Tampoco sería mala medida para reactivar el mercado laboral.

Hoy me siento Irlandés. Debe ser porque la principal aerolínea que opera en España es Ryanair, que cuenta con una flota de 275 aviones Boeing 737-800 a nivel mundial. Cada uno de ellos vale nuevo, a fecha de hoy, unos 67,3 millones de euros. Con 15.000 millones de euros se pueden comprar unos 220 Boeing 737-800. Igual el Estado Español podría crear una aerolínea pública que le hiciera frente a nivel mundial a Ryanair dado que Iberia, con sus 158 aeronaves incluyendo las de Air Nostrum, no es capaz de hacerlo en el mercado nacional. Quizás Iberia debió hacer caso en su momento a la comisión técnica que recomendó la compra de los Boeing 737 en lugar de hacer caso a los políticos euroestúpidos y comprar los Airbus 320. ¿Quién sabe si la situación hoy sería la misma?

Con 15.000 millones de euros también se puede investigar mucho. ¿Cuanto? Veamos… Hablo en sueldos anuales: Supongamos un Jefe de Proyecto a medio millón de euros. 5 Jefes de Sección a 300.000 euros. 20 Jefes de equipo a 150.000 euros y 200 investigadores a 60.000 euros. Qué bien pago, ¿eh? Todo un completo equipo de investigación compuesto por 226 científicos con un coste salarial anual de 17 millones de euros. Añadimos seguros sociales y tenemos un coste de personal de 23,8 millones de euros. Me he levantado generoso. Vamos a redondear a 30 millones de euros para incluir costes de operación y ayudantes, celadores, administrativos, conserjes, etc. Es asombroso lo que cunde el dinero cuando no se pule en coches oficiales, comidas con los sindicatos, putas y cocaina. Bien. Dotemos a los investigadores de medios: un edificio para albergar el centro de investigación por 100 millones de euros, un completo lote de equipamiento y material para investigar por 1.000 millones de euros y, voilá, por un coste de 1.500 millones de euros tenemos un complejo de I+D+i en funcionando durante más de 13 años. Con 15.000 millones, podríamos tener 10 de estos centros repartidos por España. Se crearían más de 3.000 puestos de trabajo directos y sólo Dios sabe cuantos indirectos derivados de los descubrimientos y avances que en ellos se produjese. ¿No parece esto mejor idea que inyectar los 15.000 millones en Bankia? A mi, desde luego, si.

Pero si lo que el Estado Español quiere es jugar a ser inversor bursátil generando deuda cara al conjunto de los españoles, se me ocurren apuestas más seguras que Bankia. A bote pronto, analicemos Apple. Si mis cálculos no fallan, Apple vale en bolsa aproximadamente 400.000 millones de euros. Con los 15.000 millones que vamos a enterrar en Bankia, podríamos comprar el 3% de Apple y convertirnos en accionistas de referencia . ¿Qué sería más rentable? Apple-Bankia, Bankia-Apple… mmmmmmm…. tengo que meditarlo…

Estudiante: ¡Despierta!

Huelga de Educación

Estudiante: ¡Despierta!
Estudiante: ¡Despierta!

He leído que nuestros estudiantes han hecho hoy huelga de educación . Para mi que llevan en huelga muchos años porque, en general, educación tienen poca y, la poca que tienen, la desaprovechan. Lo digo en el más amplio sentido de la palabra. No son educados ni se educan adecuadamente. Lo primero es culpa suya. Lo segundo también.

Siempre digo que cuando me tocó unirme al mercado laboral lo hice, al igual que el resto de mi generación, empujando a los que teníamos delante. Salimos de las distintas aulas con hambre para comernos el mundo. Ahora debería empezar a sentir el aliento de la próxima generación empujándonos a nosotros, pero como dijo aquel futbolista, no veo a nadie por el espejo retrovisor. Siento cierto aliento, pero es a tufillo perroflautero y desde luego no me preocupa.

Andaba yo la semana pasada por una feria de muestras en Barcelona a la busca y captura de un proveedor de un artículo específico. Había comerciales de multitud de países, cada uno demostrando las virtudes de sus productos. Me resultó curioso que los comerciales de las empresas españolas eran, en general, de mi quinta o incluso más mayores (algunos mucho más). Eran educados y conocían sus productos a las mil maravillas. Auténticos profesionales. Los alemanes, británicos, asiáticos y norteamericanos eran igual de educados, tenían amplios conocimientos de sus productos también y mostraban una incipiente profesionalidad. Sin embargo, eran bastante más jóvenes que los españoles. ¿Dónde demonios está la gente joven de nuestro país? Buscandose la vida desde luego que no. Rectifico. Buscándose la vida en el sector privado desde luego que no. Probablemente anden a la caza y captura de algún subsidio o prestación. Tratando de engancharse a la teta del estado (o de cualquiera de los 17 mini-estados).

¿Qué ha pasado con la generación que tendría que venir detrás? Pues justo eso, que tendría que venir pero que no viene. Se puso en huelga de educación hace muchos años y, pobrecitos, creen que la huelga ha sido hoy. ¿A dónde podría haber llegado mi generación si hubiése tenido las herramientas de comunicación y divulgación de la información que existen hoy cuando estudiaba? Es curioso. Unos usamos estas herramientas para divulgar con las palabras y el lenguaje y otros para destrozarlo.

¿Huelga de Educación? Si, desde hace mucho tiempo, y también huelga de sangre, de ganas, de empuje, de coraje, de sacrificio, de humildad, de conocimiento… y así podría seguir un par de horas más, pero no merece la pena. Seguramente acabarán leyendo cualquier otra cosa en la red. Vuelvo a rectificar. Seguramente acabaran usando la red para cualquier otra cosa que no sea leer. Porque, están en huelga, si, pero conectados con sus blackberrys y iPhones y androids con la tarifa plana que paga Papá.

La Maldita Guerra

Desolación
Desolación

En más de una ocasión vi a mi abuela Conchita sollozar la frase «esa maldita guerra destrozó nuestras vidas» con los ojos absolutamente inundados en lágrimas de rabia contenida cada vez que salía el tema de la guerra y la posguerra. Empiezo a tener un sentimiento parecido al suyo acerca de esta crisis.

Ciertamente no se ven cadáveres en las cunetas ni hay bombardeos en las ciudades, pero esta situación está arruinando la vida de millones de personas. En los últimos meses, soy cada vez más consciente de situaciones límite a mi alrededor. Personas que han trabajado duramente para labrarse un futuro durante años, que han pagado impuestos religiosamente y que han contribuido de manera activa al sostenimiento del mal llamado estado del bienestar, comprueban con estupor como todo lo que habían conseguido se esfuma por el retrete al mismo ritmo con que algunos políticos compran cocaina con dinero público u otros se hacen retratos en el congreso. Es jodidamente grotesco.

Familias arruinadas, negocios que cierran, personas físicamente desmejoradas y anímicamente machacadas… este panorama no es muy diferente al de la guerra, armas y muertos aparte. Ya no se trata únicamente de poder permitirse esto o aquello. Se trata de tener verdaderas dificultades a la hora de llegar a fin de mes. Lo vi en algún amigo al principio de la crisis. Lo vi en otros pocos en el último año; pero en estos últimos meses, me encuetro con gente por todas partes que está bien jodida. No me refiero a que les haya bajado el trabajo o los ingresos. Me refiero a que se hayan extinguido ambos.

Conforme los damnificados van quedando en el camino, la carga se hace más insoportable para el resto e, indudablemente, llegará el momento en que será imposible de soportar. Porque, paralelamente a la merma generalizada de ingresos, aquí nos suben casi a diario los costes de producción.

Esta mañana (por el miércoles, que es cuando he escrito esto), camino a mi oficina, he parado a repostar combustible. 85 litros, 125€ mal contados. Si alguien me dice hace diez años que llenar el coche me va a costar 21.000 pesetas le digo que está loco. Después, un par de kilómetros pasado el Clínico dirección Cártama, me ha pillado un radar móvil camuflado en un coche del que sobresalía ligeramente una escalera por una ventanilla. 139 Kmh/h en zona de 100 Kmh/h. 300€ de multa, otras 50.000 pesetillas de nada. ¿Por qué la Autovía del guadalhorce es zona de 100 km/h? Mi desplazamiento al trabajo en el día de hoy me ha salido por 425€, unas 70.000 pesetas. Hace diez años esto era impensable, pero lo que es devastador acerca de esta crisis es que hoy, hay mucha gente que gana menos de lo que ganaba hace diez años, si es que todavía ganan algo. Ayer mismo me decía un amigo, con bastante buen humor y capacidad de autocrítica, que se había convertido en un «Nuevo Pobre» y que lo lleva mucho peor que cuando se hizo Nuevo Rico, aunque con menor preocupación, pues dice que prácticamente no le queda ya nada más por perder.

Este estado feudal en que nos hemos convertido, con una clase política erigida en señores recaudadores que malgastan el dinero obtenido con el esfuerzo de los plebeyos -que somos todos los demás- tiene a los banqueros ejerciendo de clero medieval apoyando sus barbaries. Mucho me temo, que de no dar un giro radical a nuestra actitud, de esta guerra no nos libra nadie… a ninguno. Y desde luego, con esta huelga, menos.

Lengua defectuosa

Lengua Defectuosa
Lengua Defectuosa

En Cataluña hay gente maravillosa, mucha además. Durante una época de mi vida tuve una relación estrecha con mucha gente de cataluña y guardo un bonito recuerdo de aquella época y de todas esas personas. Mi preferencia por los vinos espumosos durante la comida y los vermús en los apertitivos son fruto de esa etapa.

Desgraciadamente, de una época a esta parte y haciendo gala de una mente bastante reducida, la casta política de Cataluña está maltratando la región de todas las formas imaginables y de las maneras que todos conocemos. En el tema del idioma, siempre he pensado y sigo pensando que no hay nada malo en el exceso de conocimiento, por lo que me parece magnífico que los niños allí aprendan, además de castellano, catalán, inglés o cualquier otro idioma por el que tengan curiosidad o sientan atracción. Ahora bien, tan amigo soy de las oportunidades como enemigo de las prohibiciones y, no nos engañemos, el uso del castellano en Cataluña va camino de estar prohibido en todos los ámbitos (recordemos que en algunos ya lo está).

El objetivo de este post, en cualquier caso, no es repetir lo que todos los que tenemos un par de neuronas sabemos acerca de la estupidez absoluta de este tipo de normas en contra del castellano -idioma que, recordemos, hablan unos 500 millones de personas como primera lengua, es el segundo en uso del mundo por detrás del chino y es uno de los 6 idiomas oficiales de la O.N.U.-, sino más bien llamar la atención sobre las nefastas consecuencias que la política de «lengua defectuosa» (me niego a llamar política lingüística a las normas sin sentido que rigen en la región) está teniendo en cataluña. Como una imagen vale más que mil palabras, ahí va la imagen:

Cartel en el Centro de Salud
Cartel en el Centro de Salud

Este cartel, fotografiado hoy en un centro de salud de Cataluña, nos da una idea de cual es la situación: La administración hace un esfuerzo por obviar la realidad (el castellano lo habla allí casi todo el mundo) y usa en centros oficiales lenguas como el árabe o el inglés en lugar de usar la lengua materna de una ingente cantidad de personas allí, que no es otra que el castellano.

Supongo que el texto en catalán está correctamente escrito. De árabe ando regular, pero de inglés no voy mal del todo y ahí me han dado. ¿Quién demonios es el enterado de turno que ha redactado la traducción al inglés? Creo que no se puede traducir peor! No voy a poner aquí todos los errores que hay en la traducción porque este post se haría eterno, pero creo que quedan de manifiesto la mayoría de manera clara con tan sólo leerlo una vez.

En realidad, este cartel no es más que el reflejo de lo que está ocurriendo allí: Estos políticos prefieren hacer el ridículo permitiendo la redacción patética en un idioma que aparentemente desconocen antes que redactar correctamente en un idioma que conocen y, además, habla más gente que el primero… allí y en el resto del mundo.

¿Cómo se puede ser tan anormal como para pretender que en Cataluña hay más gente que habla árabe o inglés que castellano? Si todos los Catalanes hablasen inglés así y no hablasen castellano, mal futuro tendrían en el panorama de la economía global. ¿Porqué se creen estos imbéciles que expresarse en castellano es algo malo para ellos cuando, en realidad, les abre la puerta a unos 500 millones de personas? ¿Qué mente pueblerina y retrógrada cree que restar conocimientos es mejor que sumarlos? Estas preguntas, a mi entender, tienen una sóla respuesta. Los políticos nacionalistas catalanes tratan de crear una sociedad en la que el conocimiento sea reducido a la idiosincrasia local como manera fácil y práctica de perpetuarse en el poder. Si sólo enseño lo que yo defiendo, me convierto en tu única alternativa.

Se trata, en definitiva, de una manera terrible de jugar con el futuro de muchas personas y condicionar lo que podrán llegar a ser en su vida. A mi me parece deplorable.

Mercado Laboral

Ministro de Trabajo
Ministro de Trabajo

Como diría aquel, tengo un amigo que tiene una empresa y está empezando una iniciativa nueva y precisa contratar personal. Dada la coyuntura actual, mi amigo pensó que habría algún tipo de ayuda para fomentar el empleo y que por tanto, cabía la posibilidad de contratar a más personas si el coste colateral (seguros sociales) estaba de algún modo bonificado. Después de todo, mi amigo es un idealista y realmente creía que el objetivo de los políticos era atajar el paro e incentivar el empleo. Quizás la palabra más adecuada no es idealista sino tonto.

Pues bien, con estas medidas en mente, mi amigo realizó una campaña de captación de aspirantes a cubrir los puestos de trabajo. Ofrecía sueldo y condiciones según convenio y además, un buen paquete de incentivos cuantificables y bonus aplicables, todo ello fácilmente mesurable y recogido en el contrato, convirtiendo la oferta de trabajo en suculenta al compararse con las de la competencia. Además, incentivava sobremanera la productividad. A trabajo mejor realizado, mayores ingresos. Vamos, lo que viene a ser la empresa privada.

La respuesta inicial a la oferta fue espectacular. Se recibieron cerca de 1.000 curriculum en unas dos semanas. El equipo directivo de mi amigo había diseñado escrupulosamente un programa de reclutamiento que permitiese seleccionar no sólo a los candidatos mejor preparados, sino a los que tuviesen una mejor predisposición y actitud hacia la oferta. Aquellos con ganas de trabajar, de integrarse en la empreas y de crecer con ella. En este programa, se incluía una entrevista telefónica inicial, unas pruebas personales a realizar en la sede de su empresa y, finalmente, una prueba de grupo con los finalistas para elegir a los candidatos y formar una bolsa de futuras incorporaciones de la que la empresa pudiese tirar si la iniciativa funcionaba correctamente y hacía falta aumentar la plantilla. Vamos, un proceso que puede considerarse profesional, moderno y ético. Después de todo, mi amigo se juega los cuartos para obtener un beneficio propio, pero en el transcurso genera trabajo, riqueza y bienestar.

Bueno, pues la primera en la frente. De los candidatos que pasan la entrevista telefónica y son citados a las pruebas personales, cerca del 50% se descalifica automáticamente, bien por no asistir, bien por llegar desmesuradamente tarde y con las más ridículas excusas, bien por aparecer con su madre en zapatillas, o, incluso, por mostrar una absoluta falta de higiene personal que no sólo atenta contra la imagen de la empresa, sino que también lo hace contra el bienestar del resto de trabajadores. Vaya país! 5 millones de parados y la gente ni se ducha para ir a una entrevista de trabajo! Así nos va!

Pero lo mejor estba por llegar. Después de seleccionar a los nuevos trabajadores, mi amigo descubre que, en realidad, no hay ayudas al fomento del empleo. Supongo que los políticos gastan los fondos públicos en subvencionar cine español o en apoyar iniciativas similares que también generan riqueza, aunque sólo a los Bardén y compañía. En efecto, existen algunas «ayudas» para el fomento de empleo pero los candidatos de mi amigo, ninguno de los 9, no cumplen los requisitos. Las razones son de lo más diversas y vienen a ser algo así: El que lleva parado más de un año no tiene hijos. El que tiene hijos, lleva parado tres años pero tiene estudios superiores. El que no tiene estudios superiores tiene una suegra del Barca. La señorita cuya suegra no es del Barca fue una vez de visita a Timor Oriental y, un parado de larga duración, mayor de cuarenta y cinco años, que ha hecho cursos de formación durante el tiempo que ha estado parado, no cumple el requisito de altura… el pobre es bajito (y «utilizo» la palabra «pobre» con generosidad lingüística).

Total, que aunque mi amigo había contado en sus planes con unas bonificaciones en los seguros sociales que le permitirían contratrar inicialmente a 8 o 9 personas, tuvo que reducir sus planes a 4 o 5 y, por ende, modificar los plazos de su plan de negocio, ralentizar la generación de empleo, riqueza y bienestar.

Y claro, mi amigo se pregunta si merece la pena arriesgar su dinero fomentando el empleo en este país teniendo en cuenta que los recursos públicos se gastan en las partidas más estúpidas y el esfuerzo para fomentar el empleo y la riqueza recae única y exclusivamente en los pobres (en su más amplio sentido) pequeños y medianos empresarios que arriesgan su patrimonio en el camino. Mi amigo es tonto y piensa que si, que merece la pena arriesgar. Yo, en el fondo, creo que no. Si el estado no fomenta el empleo, ¿porqué lo tengo que fomentar yo? ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?