Financiación ilegal y fraude de Endesa

La financiación ilegal y el fraude de Endesa

Financiación ilegal y fraude de Endesa
Financiación ilegal y fraude de Endesa

No se bien porqué nadie se atreve a escribir lo que voy a relatar. ¿Qué van a hacer? ¿Cortarme la luz? Bueno, es un riesgo que estoy dispuesto a correr porque no acabo de entender que narices pasa en este país en que parece que a nadie le importe un rábano que las grandes empresas abusen, de manera continuada, de nuestra buena fe y confianza cuando le damos nuestros datos bancarios.

Pero quiero empezar por el principio: la denuncia. Quiero denunciar públicamente que Endesa (y probablemente el resto de la empresas del sector también) cometen un fraude continuado a sus clientes y además se financian a corto plazo de manera ilegal. Disculpen que no atine a saber cual de todas las «Endesas» diferentes que existen hoy en día sea la que comete el fraude y la financiación ilegal, pero es que han conseguido de sobra su objetivo conmigo: no tengo ni idea de cuantas «Endesas» hay y desconozco absolutamente cual es la que atiende mis servicios, cuentas, suministros, etc. Creo que tenemos que tener en cuenta, por lo menos,  a Endesa Generación, a Endesa Comercialización y a Endesa XXI, que creo que es lo que ponen los recibos que mandan a mi banco, pero no me pregunten cual de ellas es responsable de qué. Para mí, obviamente, todo esto es una sola empresa con una cara de cemento armado: Endesa, y el resto una misteriosa nebulosa de sociedades que se pasan la patata de una a otra cuando uno llama por cualquier motivo.

Vamos a relatar el fraude en primer lugar. En un local en el que hay unas oficinas que no están al uso, tenemos un contrato de suministro eléctrico con Endesa. La potencia contratada es de 6,9kW, o sea, 6.928 vatios de consumo instantáneo máximo. Como esta oficina dispone de máquinas de aire acondicionado que funcionan en trifásica (tres fases y un neutro), la instalación y el contador de luz son trifásicos. Este contador es de los nuevos, de los que tienen telegestión y limitación, para que Endesa pueda leer el consumo sin venir por aquí y limitar el consumo instantaneo en función de la potencia contratada. En teoría, si excedo el consumo contratado de 6.928 vatios, el contador corta automáticamente la electricidad.

Se trata de una oficina con una instalación moderna de electricidad, con diferentes cargas repartidas en cada una de las fases y con suficientes circuitos segmentados con sus correspondientes diferenciales. Cuando está a pleno rendimiento tiene más de 40 puestos de trabajo, pero desde hace muchos años, esta oficina está cerrada, de ahí que la potencia contratada ahora sea relativamente baja. Quiero decir, además, que la empresa que hizo la instalación eléctrica no sólo es una de las mejores empresas de su sector, sino que para colmo es agente oficinal de Endesa. Pues bien, en esta oficina cerrada en la que no hay enchufado de manera constante más que un receptor del mando a distancia de las persianas eléctricas, una nevera, una centralita y un router, soy incapaz de encender las luces sin que salte el maldito contador y me corte la corriente. Encender toda la iluminación es suficiente para que el contador salte. Obvia decir que la iluminación no llega, ni por asomo, a tener un consumo cercano a los 6.928 vatios que tengo contratados y pago religiosamente. Yo creo que más bien debe estar cercano a los 1.500 vatios cuando se enciende por completo todas las luces.

He llamado a Endesa, puesto reclamaciones y exigido que venga un técnico a revisar el contador, y todo lo que he recibido ha sido una carta estándar en la que me dicen que «no han podido encontrar ninguna anomalía referente a mi reclamación». Mentira. No han venido y no han mirado.

Después de mucho indagar, descubro que los contadores trifásicos no miden el consumo instantáneo total, sino el consumo por fase. ¿Qué es lo que hace Endesa que es a todas luces un fraude absoluto? Divide mi potencia contratada entre 3 y llega a la conclusión de que hay que programar el contador si alguna de las fases supera los 2.000 vatios aproximadamente, menos de un tercio de mi potencia contratada. Yo pago por 6.928 vatios y sin embargo ellos me cortan, teóricamente, en unos 2.000, pero dudo mucho que sean 2.000 vatios lo que consumen mis pantallas fluorescentes y aún así el contador me corta la corriente .

Con esta información llamé nuevamente a Endesa y no sólo no lo negaron, sino que me dijeron que esto es un problema de mi instalación porque me tengo que asegurar que el consumo está perfectamente dividido entre las fases. Si bien esto puede considerarse una buena práctica, no hay ninguna normativa que indique que esto es mi obligación. Yo pago una potencia y la consumo como me da la gana, siempre y cuando no suponga un riesgo para la red como es lógico. Aún así, mi instalación -realizada por una empresa de primerísimo nivel, agente de Endesa- está perfectamente dividida y el consumo, cuando se pone en marcha la oficina y está a pleno rendimiento, dividido perfectamente entre las fases. Eso no quiere decir que el consumo de la iluminación esté perfectamente dividido entre las tres fases ni que el consumo de los ordenadores esté perfectamente divididos entre las tres fases, sino que, en general, el consumo total del local cuando está todo en marcha está dividido entre las tres fases para que no haya una fase que reciba ostensiblemente más consumo que la otra.

Pues bien, llevo meses soportando esta situación y no parece haya nada que pueda hacer salvo seguir pagando por una potencia contratada que es tres veces superior al límite de consumo que Endesa me tiene establecido. Obviamente, la solución que me da Endesa cada vez que llamo es que aumente la potencia contratada, pero cabe recordar que si la aumento, además de pagar más de manera mensual, sólo me beneficiaré de un tercio de dicha potencia contratada. Lo que Endesa persigue con esta medida es asegurarse un aumento de sus ingresos recurrentes que no le suponen aumento de coste alguno. Así es como Endesa comete un fraude en mi contrato (me cobra una cosa y me da otra) y supongo que en otros pocos millones de contratos, pero nadie hace nada al respecto. Esto me cabrea, me enerva, pero no es nada comparado con lo siguiente que quiero contar: la financiación ilegal de Endesa a corto plazo.

Factura de Endesa con Lecturas Estimadas
Factura de Endesa con Lecturas Estimadas

Resulta que me llega una factura de este mismo local en el que existe -como he dicho antes- un contador con telegestión. Esta factura supera holgadamente mi factura habitual, que como he dicho se limita a un consumo mínimo de unas cuantas cosas enchufadas. Ni calefacción, ni cocina eléctrica, ni calentadores de agua, ni grandes electrodomésticos, ni consumos continuados significativos, ni en general nada que haga engordar mi factura. Miro bien la factura a ver que he roto para que me cobren semejante cantidad y descubro que es otra vez una lectura estimada. Si, si, estimada con el culo, pero estimada. Esta empresa tiene un histórico de mi consumo y por lo tanto lo tiene súper sencillo para estimar mi consumo de cualquiera de las 50 formas distintas que se me ocurren con cierto rigor científico. Sin embargo, estiman que este ciclo he venido a consumir más o menos el doble que el anterior y mucho más de lo que vengo consumiendo como un reloj todos los meses previos. En otras palabras, mi factura habitual es de 100€ y esta es de prácticamente 200€. ¿Casualidad que se equivoque hacia arriba? Lo dudo. ¿Casualidad que el error sea del 100%? Lo dudo más todavía. En el propio gráfico de la factura se ve con meridiana claridad la aberración de factura que me han emitido. ¿Adivina lo que son las rayas grandes que aparecen de repente ciertos meses? En efecto, son lecturas estimadas con el culo. Pero lo que no se me escapa es que el contador de marras, el que me corta fraudulentamente la electricidad cuando paso de un tercio de la potencia contratada (y pagada), tiene telegestión. ¿Qué demonios hace Endesa cobrándome un consumo estimado si pueden saber, a ciencia cierta, mi consumo real? Es sencillo: se financia a corto plazo de manera ilegal. No, no sólo con mi factura, que es una nimiedad, sino con la de miles o millones de consumidores más que reciben este tipo de alegrías una vez al mes o cada dos meses. ¿Quién sabe cuantos millones de consumidores reciben facturas así? Yo, desde luego, las recibo con cierta periodicidad como muestra el gráfico de la factura (pinchar en la foto para ampliar). ¿Qué le parece la estimación de Enero? No está mal, ¿eh? Mi hijo de 7 años podría estimar mejor mi consumo mirando el histórico que los superordenadores de facturación de Endesa.

Soy consciente de que puedo reclamar -de hecho lo hice el mismo día que me llego la factura con el número de referencia que se ve apuntado en la propia factura, sin que nadie me haya contestado todavía- y soy consciente que tengo derecho a que me devuelvan el importe cobrado de más o me hagan un abono en la próxima factura. Pero, ¿porqué demonios tengo yo que soltar 100€ por adelantado y esperar abonos o reintegros dentro de varias semanas? Como creo que no tengo porqué hacerlo, he devuelto el recibo y les he dicho que lo pagaré cuando el consumo se ajuste a la realidad. Estoy hasta las narices de que cualquiera meta mano en mi cuenta y luego pregunte. Harto. En casi siete años viviendo en Estados Unidos jamás una empresa hizo un cargo en mi cuenta. Yo tenía allí un apartamento alquilado, contratos de electricidad, agua, televisión por cable, comunidad, club deportivo, financiación de vehículos, seguros, tarjetas de crédito, etc. Nunca jamás tuve que dar mi número de cuenta a nadie para nada. Todas estas empresas me mandaban una factura con un sobrecito pre-franqueado para que yo les devolviese un talón firmado. Si había cualquier problema en la factura, al recibirla podía llamar en cualquier momento antes de pagarla para que la rectificasen. Aquí primero pagas, luego luchas para explicar a una tropa de agentes telefónicos repartidos por todo Latinoamérica cual es el problema que tienes y después esperas, muy pacientemente, a que se produzca algún día un abono de lo que te han cobrado de más si es que alguno de los lumbreras con los que has tratado de comunicarte se ha enterado de algo.

Dice Endesa en su web que tiene en España y Portugal unos 11,5 millones de clientes. No distingue entre un país y el otro. Nos hermana amablemente así que yo usaré sus datos de este modo, conjunto. Supongamos, siendo conservadores, que cometen este pequeño descuido de cobrarle el doble cada mes a un 20% de sus clientes, y que el consumo medio, ponderando empresas y particulares, es de 100€, por hacer números redondos. Cada mes, Endesa se estaría financiando con 100€ extra de 2,30 millones de clientes, o sea, obtendría liquidez gratuita por valor de 230 millones de euros. Dicho así quizás no parezca mucho para la magnitud del negocio de Endesa, pero que me inyecten a mí 230 millones de euros todos los meses en mi cuenta, aunque luego tenga que devolverlos al mes siguiente. Le garantizo que le sacaría rendimiento a ese dinero aunque sólo fuese a base de intereses a corto plazo en el banco.

Lógicamente, estos números son meras elucubraciones, pero si hay alguien leyendo este artículo que jamás haya recibido una factura estimada al alza, que por favor lo indique en los comentarios. A mí desde luego me sorprendería. Jamás he recibido una factura cuyo consumo estimado fuese igual o inferior al real, jamás. Pero Endesa no es la única. El último recibo -que también he reclamado- es el del gas ciudad. Hace meses que Gas Natural no viene por aquí a leer el contador. Lo se porque ni siquiera deja el papelito para que llamemos nosotros para dar el consumo. Simplemente, no viene. Luego, en su factura (y en el recibo que mandan al banco) estiman lo que les da la gana y nosotros a llamar a países lejanos de medio continente para que alguien se aclare con nuestra reclamación. Llamadas por cierto, a números 902 que no están incluidos en nuestros planes de precio y cuyo sobrecoste para el usuario final financia en buena medida la operación de los call center en Latinoamérica.

De este modo, y volviendo al caso de Endesa, cobrando por un servicio que no llega a prestar -la potencia contratada- y financiando su tesorería con unos pocos cientos de millones de euros -o quizás más, no lo sé- de manera absolutamente amoral, es como actúa Endesa, al menos en este país. Ellos, doblemente indecentes por hacerlo en las circunstancias actuales que tenemos en España y nosotros, doblemente idiotas por permitirlo. En cualquier país civilizado rodarían cabezas. Aquí, si acaso, rodará la mía por denunciarlo. Y es que me parece escandaloso que algunos de los más famosos políticos que ha dado este país estén colocados en altos cargos de estas empresas, de manera casual, supongo. Bueno, quizás no.

Todavía más mediocres

Logo Financiado por Kickstarter
Logo Financiado por Kickstarter

El otro día escribía un post titulado Mediocres, S.A. acerca del proyecto de ley de fomento de la financiación empresarial que maneja el [des]gobierno. En él denunciaba que el gobierno está trabajando en una ley para volver a atizar a los emprendedores, a los creativos y a los micro empresarios de este país. No contentos con dificultar el acceso a la financiación pública, nuestros mediocres gobernantes se han propuesto acabar con la micro financiación privada. No se acostumbre a ver el logotipo de la izquierda en este país de mediocres…

Lo cierto es que el artículo no ofrecía demasiados datos concretos del impacto que tendrá esta ley, entre otras cosas porque no disponía de los datos cuando lo escribí. Sin embargo, la diosa fortuna ha hecho que esos datos lleguen ellos solitos a mi bandeja de entrada en forma de correo electrónico remitido por Kickstarter, la web de crowdfunfing más grande del mundo. En mi artículo comentaba que en algunas ocasiones he aportado mi granito de arena a algunos proyectos que se han financiado de manera privada siguiendo este modelo y lo he hecho precisamente a través de esta popular web, referente del sector.

Pues bien, quiero compartir los datos que acaba de hacer públicos Kickstarter para que tengamos una idea de como el [des]gobierno quiere regular -más bien atrofiar- un importante motor emergente de la economía en otros países justo cuando empieza a hacerse popular en España. El correo electrónico original con todos los datos en inglés está disponible aquí para quien lo quiera leer.

Desde su creación, Kickstarter ha logrado recaudar más de 1.000 millones de dólares para inversiones en nuevos proyectos. En total, 5,7 millones de personas han invertido en los proyectos anunciados en la popular web. Lo interesante de este dato es que más de la mitad de ese dinero se ha recaudado en los últimos 12 meses, algo que muestra claramente el crecimiento y potencial de este modelo. Creo que esto es precisamente lo que ha hecho que el [des]gobierno pretenda cargárselo. Imagínese, ¡conseguir financiación para su proyecto sin engordar las arcas del Sr. Botín y sin pasar por caja para dar nada a los políticos! ¡Qué osadía!

¿Pero es esto una tendencia mundial o sólo los yanquis hacen esto? Pues mire, los 5,7 millones de personas que hemos invertido en estos proyectos venimos de 224 países y territorios de los 7 continentes. Dice el [des]gobierno, como siempre, que su ley es para proteger al pequeño inversor, claro, claro… Este modelo es tan malo y tan peligroso sin la pertinente regulación que de los 5,7 millones de personas que hemos invertido sin regulación alguna en al menos un proyecto, 1,7 millones, el 30%, hemos repetido experiencia. Cualquier negocio de Internet sufre por tener una tasa de repetición del 5% y estos señores de kickstarter barajan una tasa de repetición superior al 30%. Lo más curioso: casi 16.000 personas han invertido en más de 50 proyectos. Ya podemos hablar de profesionales del crowdfunding.

De los 1.000 millones de dólares recaudados, 619 millones provenían de personas que ya habían invertido en otros proyectos. O sea, el 62% del capital invertido proviene de personas con buenas experiencias previas.

El día que se lanzó Kickstarter, el 18 de Abril de 2009, 40 personas invirtieron 1.084 dólares en 7 proyectos, a una media de 155 dólares por proyecto. El 13 de marzo de 2013, apenas 4 años después, 54.187 personas invirtieron un total de 4.029.586 dólares en 1.985 proyectos distintos, a una media de unos 2.000 dólares por proyecto. Ahí tienen ustedes la progresión de un mercado y un modelo empresarial absolutamente explosivo.

En estos escasos 5 años, esos 1.000 millones de dólares han ido a financiar, entre otras cosas, documentales, juegos de mesa, obras de teatro, miniordenadores Arduino, libros de arte, exhibiciones fotográficas, espacios públicos, plataformas de código abierto, libros de cómic, musicales, lámparas, piscinas, restaurantes, esculturas, camiones de alimentos, cuartetos, vídeos de animales domésticos, carteras finas, películas de terror, libros de poesía, novelas gráficas, videojuegos, satélites, miniaturas, albums de hip-hop y el instituto Marina Abramovic. Esto es sólo una muestra de lo que nos perderemos en España por culpa de los inútiles que tenemos tomando decisiones que malgastan su tiempo y nuestro dinero creando leyes y más leyes, reglas y más reglas, normas y más normas, que solo sirven para empobrecer a los de siempre y enriquecer a los de siempre.

Quiero acabar este post traduciendo el mensaje final de Kickstarter. Es el espíritu emprendedor hecho verbo. Justo lo contrario de lo que promueven los mediocres politicuchos que nos [des]gobiernan:

«Cualquier cosa que tengas en mente, ¡hablemos! 1.000 millones de dólares significa que las personas tienen interés en las nuevas ideas, y que compartiendo las ideas con nuestros amigos, con nuestros familiares y con todo el mundo en Internet, podemos conseguir cosas realmente extraordinarias. Celebramos todas las ideas geniales que ha habido en todo el mundo y todas las que quedan por llegar, agradeciéndoos a todos que seáis como sois. Mil millones de gracias.»

Y ojo, sólo un apunte más: Kickstarter es sólo una de las numerosas plataformas serias de crowdfunding que existen. Si piensan hacer números, hágalos incluyendo a todas.

 

 

Sociedad Mediocre

Mediocres, S.A.

Sociedad Mediocre
Sociedad Mediocre

Un país con dirigentes mediocres sólo puede generar una sociedad mediocre. Ahí es hacia donde nos dirigimos cogiendo velocidad conforme el tiempo pasa y nuevas leyes, normas y estupideces varias van apareciendo. Este gobierno es mediocre. El anterior también lo fue y sospecho que el próximo también lo será. Y mientras tanto, Botín más rico y usted más pobre. Curiosa coincidencia, ¿verdad?.

Ayer me contaron que el [des]gobierno prepara una «Ley de fomento de la Financiación Empresarial» que entre otras cosas regulará el crowdfunding. Es que no falla: algo empieza a funcionar y llega el gobierno de turno a meter la mano y estropearlo. El crowdfunding surge en Estados Unidos como solución a la financiación privada de proyectos a base de micro aportaciones. De este modo, si uno tiene una buena idea puede explicarla en una web y presentar su plan de negocio y cualquiera que pase por allí puede hacer su aportación para financiar su proyecto. A cambio, se lleva lo que ofrezca el emprendedor.

La idea es sencilla: si no tienes nada más que una buena idea, y quieres ponerla en marcha rápido, convence a los curiosos de que la idea es buena y ellos te la financiarán. Con ello, un emprendedor evitaba, por ejemplo, tener que jugarse su casa para lanzar un proyecto. Si el proyecto no funcionaba, nadie perdía una cantidad copiosa de dinero y por el contrario, si funcionaba, todos contentos. Bueno, bonito y barato. En la cuna del emprendimiento, que es Estados Unidos, este modelo ha funcionado muy bien catapultando algunos proyectos a base de decenas o centenas de miles de inversores, cada uno aportando unos pocos dólares a cambio de un producto o servicio, normalmente interesante y pionero en el mercado. Yo mismo participé hace unos años aportando $85 USD al lanzamiento de este interesante producto en Estados Unidos.

Pues como esto estaba empezando a funcionar en España, el [des]gobierno parece que planea joderlo. La idea es también sencilla: Si esto funciona como Dios manda, se le acaba la posición de abuso a mis amigos los banqueros y no pueden seguir quedándose con las casas de los prójimos, así que vamos a «regularlo» para poner las cosas un poco más difíciles todavía al currito de turno. Y yo traduzco lo que supongo que piensan los políticos: como hemos jodido por completo el acceso a la financiación de los emprendedores y micro-empresarios, y el propio mercado ha encontrado la manera de sobreponerse a estas zancadillas, que nosotros hemos creado con la inestimable ayuda de nuestros amos, los banqueros, tenemos que destruir la salida que han encontrado mediante el crowdfunding y seguir castigando el emprendimiento, las buenas ideas y las ganas de hacer algo.

Entre otras cosas, lo que el [des]gobierno planea es que las plataformas de crowdfunding, que son simplemente unas webs en la que se reúnen emprendedores e inversores en potencia, tengan que registrarse en el Banco de España, en la CNMV, tener un capital social de al menos 50.000€ y/o un seguro de responsabilidad civil de 150.000€. Vamos, que como es de esperar, y como quien no quiere la cosa, el Banco Santander, el BBVA y el Sabadell imagino que se van a convertir -en breve- en las únicas plataformas de crowdfunding legales en España. Una vergüenza -para los que aún tenemos cierto sentido de la vergüenza, claro.

Nuestra mediocre sociedad con sus mediocres cretinos que la gobiernan a la cabeza jamás contará con un Mark Zuckerberg que creó Facebook desde su habitación del internado de la facultad, jamás tendrá un Steve Jobs, que creó Apple desde un garaje Californiano, jamás verá a un Bill Gates que creó Microsoft desde un despachito alquilado en Alburquerque en Nuevo México, jamás permitirá que un Larry Page y un Sergey Brin, estudiantes de doctorado, creen Google… No sigo que me deprimo.

Cuando lo lógico sería analizar la regulación que existe en el país de origen de este modelo empresarial, estudiar los magníficos resultados que allí se consiguen y liderar un proyecto similar en España fomentando la creación de proyectos y la inversión privada, aquí hacemos justamente lo contrario. Obviamos todo aquello que hace que el sistema funcione, creamos unas reglas que dificulten el modelo y jodemos, una vez más, algo que funcionaba.

Creo que se estima que en 2013, se invirtieron en España en modelos de crowdfunding alrededor de 10 millones de euros. A ver cuanto se invierte una vez se apruebe esta ley que, entre otras cosas, limita inversiones máximas por persona en proyecto (3.000€) y al año en general (6.000€). Debemos ser el único país de idiotas que limita las cantidades que la inversión privada puede realizar en proyectos empresariales privados. ¿No es curioso que este gobierno de derechas cercene la libertad de inversión en proyectos privados? De verdad, que es de chiste. Yo propongo cambiar el nombre de este país a Mediocres, S.A., porque supongo que nadie me negará que nos viene como anillo al dedo.

Logos de WhatsApp y Facebook

La Burocracia en Internet

Logos de WhatsApp y Facebook
Logos de WhatsApp y Facebook

¡Buenos días! ¡Hola Mundo!

Han pasado 9 meses desde mi último post en este blog. Una larga siesta, un sueño reparador, o tiempo incluso suficiente para tener otro hijo. No, no os asustéis, que no estoy por la labor en estos momentos… Estaba simplemente retirado, harto, hastiado, hasta las narices de cabrearme con las noticias, con lo que hacen con nosotros; cansado de la envidia y la mediocridad que impera en este país, y decidí dar un paso a un lado para dedicarme a mi familia, a mis cosas, y a dejar que todo se solucionase por si solo. Obviamente, nada se ha solucionado en este tiempo, así que voy a volver, aunque sólo sea fugazmente y de vez en cuando.

Hoy quiero retomar este blog, motivado por mi amiga Belén que me dijo que lo de la dieta para adelgazar y mis libros está muy bien, pero que ya está harta de mis recetas y de filetes con ensalada, y que echaba de menos mis reivindicaciones, mi puntito sarcástico, mis posts sobre ineptos, sobre guerras, sobre el mundo y sobre las cosas que nos encontramos cada día.

Sigo desconectado de las noticias -excepto de las deportivas, claro- y pretendo seguir así, pero hay vida más allá de los telediarios y de la prensa. La vida está en el resto de cosas que ofrece Internet, y que desgraciadamente los anormales de siempre se están encargando de burocratizar a pasos agigantados.

Ciudadanos del mundo, ¿alguno de ustedes no se ha enterado todavía que cuando navega en una por una página web ésta puede utilizar cookies para almacenar información «teóricamente» personal y utilizarla para mejorar sus productos y servicios? ¿De verdad tenemos que hacer click en el mismo aviso en cada página web que vemos? Esto, que es una medida ideada por algunos políticos burócratas, tiene sentido para gente de su capacidad intelectual. Como tienen poca o ninguna actividad cerebral creativa, necesitan que les recuerden cada vez lo mismo -y aún así no se enteran- pero el resto del mundo, ¿porqué tenemos que tragarnos esta incomodidad? Oiga, no me repita lo mismo en cada página, me enteré la primera vez que leí el mensajito.

He leído que el borrador de modificaciones a la ley del juego que se prepara, en lo que respecta a las máquinas recreativas por Internet, va a funcionar de forma análoga: cada X minutos nos van a avisar de que llevamos X minutos jugando, de cual es nuestro saldo y de cuanto dinero llevamos gastado. Oiga, tengo conciencia del tiempo desde que tenía 5 o 6 años y me jacto habitualmente de ser bastante puntual y soy perfectamente capaz de mirar en la pantalla para ver mi saldo sin necesidad de que un mensaje incómodo aparezca e interrumpa lo que estoy haciendo cada cierto tiempo para recordármelo. Yo preferiría que, cada vez que compro algo, ya sea por Internet o en persona, un mensaje me recordase que una parte de esos impuestos que estoy pagando por comprar algo acaban financiando partidos políticos y sindicatos. Eso si que es un buen corta-rollo a la hora de detener el consumo, si es que eso es lo que pretende el gobierno de turno con esta medida. No me digan cuanto llevo gastado, díganme que parte de lo que gasto acaba en sus bolsillos y verán lo rápido que dejo de gastar.

Luego está el tema de la ley de protección de datos. No hay cojones -disculpen señoritas mi francés- de hacer ninguna transacción en Internet sin tener que aceptar la política de protección de datos de la empresa con la que queremos interactuar. Esto tendría cierta lógica si cada política fuese distinta, pero es que resulta que son idénticas todas. Un espabilado hizo el primer texto, que además era infumable, y los demás lo copiaron y pegaron. ¿De verdad es importante que yo marque la casilla de que acepto las condiciones de venta y la política de protección de datos de Renfe antes de comprar un billete? ¿O la de Correos antes de pagar por enviar un burofax? Joder, si no hay alternativa: o la aceptas o no viajas; o la aceptas o no envías el burofax. Por lo tanto, no es una elección libre, sino una obligación y, siendo una obligación, ¿para qué demonios hace falta pinchar en el botoncito de marras? Pues eso, para perder nuestro tiempo y crear más documentación y más burocracia.

Según leo en el propio Facebook, que se ve que no utiliza su maléfico poder para censurar, la unión europea, en boca de un tal Thilo Weichert, director de la oficina de regulación de la privacidad en Alemania con sede en Schleswig Holstein, que debe ser un pueblo al norte de los Pirineos -digo yo-, no tiene reparo alguno en llamar al boicot contra WhatsApp ¡porque esta aplicación no incluye una política de protección de datos! Este pobre debe ser -además de político- imbécil. O sea, para comunicarme por WhatsApp debería ser necesario aceptar una política de protección de datos según parece. ¿Que será lo siguiente? Mi cerebro tiene la capacidad de recordar las cosas que usted me dice, y de almacenarlas y de procesarlas para permitirme mejorar mis dotes sociales cuando interactúe con usted. ¿Debo obligarle por tanto a pincharme en un ojo con el dedo índice para que quede claro que usted ha aceptado mi política de protección de sus datos? Hay que joderse…

Dice el tal Weichert que tanto Facebook como WhatsApp (ambas americanas) se han negado a acatar las normativas de seguridad y de privacidad de datos establecidas por la U.E. y yo añado que, como todo el mundo sabe, todo ciudadano de la unión europea es un James Bond en potencia y sus comunicaciones deben ser cifradas en todo momento y protegidas de la vista de los demás por su importancia estratégica mundial.

Creo que más bien somos el Superagente 86 por la continuada gilipollez en que vivimos. De todos modos, lo que debería abrirnos los ojos, lo más interesante de todo este post, es que siendo Facebook tan malvada y WhatApp tan insegura, son nuestras herramientas de comunicación favoritas, y ganan por goleada histórica a las recomendaciones de este burócrata alemán, unas aplicaciones europeas «seguras» llamadas Threema y myEnigma que todo el mundo conoce y utiliza a diario… en el entorno familiar de los desarrolladores.

A lo mejor, Sr. Weichert, lo que queremos usar son herramientas que no se pasen la vida recordándonos la importancia de proteger datos tan trascendentes para el futuro de la humanidad como a qué hora quedamos con otra persona, la foto del último atardecer chulo que hemos hecho, mi receta de cazuela de pescado o el chiste soez de ese amigo que todos tenemos y que nos envía de media dos o tres idioteces diaria vía WhatsApp. Mire, deje de dar por culo creando más y más reglas absurdas que incomodan al usuario y dedíquese a no hacer nada, que últimamente es lo más productivo que espero de ustedes, los políticos.

Que a gusto me he quedado 🙂

Conductor Alienígena

Los misterios de la conducción

Conductor Alienígena
Conductor Alienígena

Por primera vez en la historia de la conducción y el tráfico, he decidido ser yo quien dé un paso al frente para desvelar los misterios más oscuros que han rodeado a esta actividad durante los últimos cien años. Prepárense para conocer, con todo lujo de detalles, qué es lo que realmente se oculta tras alguno de los misterios más importantes que podemos encontrarnos en la carretera mientras circulamos.

 

1. EL CARRIL DE ACELERACIÓN: Puesto en las salidas de las autovías y autopistas hace ya muchos años, este carril adicional se ideó para que al incorporarnos al tráfico veloz de la autopista, pudiésemos hacerlo con la suficiente aceleración como para que la maniobra fuese tan sencilla como cambiar de un carril a otro. Pese a lo que muchos creen, este carril no sirve para llegar hasta el final medio parados, tener que frenar del todo porque nos atropellan y provocar una caravana.

2. LOS ESPEJOS RETROVISORES: Si bien es cierto que algunas personas los utilizan con otros fines más estéticos, los espejos retrovisores se incorporaron a los vehículos con la sana intención de conocer lo que ocurre detrás nuestra. En contra de la creencia popular, puedo asegurar que no mirar por ellos no hace que misteriosamente desaparezca el tráfico detrás nuestra.

3. LOS INTERMITENTES: Esa palanca igualmente misteriosa situada a la izquierda del volante tiene como misión activar unas pequeñas luces anaranjadas en los lados de los coches que sirven para indicar un cambio de dirección. El TIC-TAC característico que puede oírse en el vehículo mientras el intermitente está en marcha no es para ponerle nervioso sino para que recuerde que lleva el intermitente encendido. Se han observado vehículos de norte a sur en España que han sido capaces de circular con un intermitente activado durante decenas de kilómetros en lo que se conoce como «la paradoja del cambio de dirección inexistente pero altamente probable».

4. EL CEDA EL PASO: Ese triángulo misterioso que nos aguarda al llegar a muchas intersecciones no es una señal de STOP. Aunque les parezca difícil de creer, estoy en condiciones de asegurarles que no es necesario pararse cuando vean un ceda al paso. Tan solo es necesario comprobar si viene otro vehículo y, sólo en tal caso, cederle el paso antes de reanudar nuestra normal marcha.

5. EL CARRIL DE LA IZQUIERDA: He sido capaz de medir el campo de fuerza que envuelve el carril de la izquierda y que tradicionalmente se ha creído que hacía que nuestro vehículo circulase más rápido. Mis modernos equipos de medición no han sido capaces de detectar diferencias de fuerza entre los distintos carriles, por lo que se nos cae otro mito: circular por la izquierda no nos hace ser más rápidos.

6. EL DERECHO: Durante décadas se ha creído erróneamente que poner el intermitente otorgaba automáticamente derecho a hacer algo, por ejemplo cambiarse de carril cuando hay otra persona circulando por él a una velocidad superior a la nuestra. En realidad, he podido descubrir que poner el intermitente no da derecho a nada, absolutamente a nada.

7. EL SALTO DEL MUERTO: Todavía existen personas que se creen inmortales y practican con asiduidad el Salto del Muerto. El Salto del Muerto es una técnica milenaria consistente en saltar sin previo aviso delante de un vehículo porque se tiene el derecho preferencial de cruce por un paso de peatones. En efecto, muchos conductores despistados han demostrado en el transcurso de los años en innumerables ocasiones que el cementerio está lleno de personas que tenían el derecho de paso preferente en un paso de peatones.

8. LA LUZ AMARILLA DE COMPETICIÓN: Uno de los mitos más extendidos es que se debe ir circulando a una velocidad de tortuga mientras el semáforo está en verde porque, nuestros ingenieros civiles han diseñado un avisador para que corramos todo lo que nuestro vehículo nos permite antes de que se ponga en rojo. Se trata de la famosa luz amarilla (a veces naranja) que separa la luz verde de la roja en los semáforos. Pues bien, contrariamente a las creencias populares, puedo garantizar que la luz amarilla no está pensada para que pisemos huevos justo hasta que el semáforo vaya a cerrarse, entre otras cosas porque puede producir infartos por ira en los vehículos que circulan detrás nuestra.

9. BAJAR LA RADIO PARA LLEGAR: La costumbre ancestral de bajar el volumen de la radio para encontrar algún sitio es otro gran misterio que no ha pasado desapercibido en la preparación de este documento. En efecto, no he podido medir el impacto que tienen las ondas acústicas en la visión periférica, que es la que usamos para localizar un sitio en la distancia. De este modo, cae otro mito importante de la circulación: no es necesario bajar la radio para encontrar un lugar.

10.  NO TODO EL MUNDO ESTÁ EN PARO: No quiero terminar sin mencionar que, contrario a lo que los telediarios nos indican diariamente, no toda la población está en paro. Esta creencia popular que basa sus pilares en el concepto de la absoluta ociosidad de los conciudadanos es también errónea. Aunque le cueste creerlo, puede que la persona que espera pacientemente a que usted termine su cháchara con el dependiente de la gasolinera para poder repostar su vehículo tenga algo mejor que hacer. Del mismo modo, ese señor que a veces muestra una ligera impaciencia con nosotros cuando llevamos cinco o seis segundos parados en un semáforo que ya está en verde puede que tenga obligaciones que cumplir.

Políticamente Incorrecto

Gorila
Gorila

Hace unos días recibí un correo electrónico de una señorita que buscaba trabajo y adjuntaba su curriculum vitae a una carta que encabezaba así (copio y pego):

Muy señor/a/es/as mí/o/a/es/as:

La señorita en cuestión será todo lo políticamente correcta que sea, no queriendo discriminar a hombre/s y mujer/es, pero hay que ser muy cortito para pretender encontrar un trabajo encabezando una carta así, a menos, claro está, que pretenda trabajar en algún partido político.

Lo cierto es que llevo días dándole vueltas al tema de lo políticamente correcto e incorrecto y creo que, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que nos hemos vuelto idiotas con esto. No prestamos atención a las estupideces que hacemos a diario por seguir este código que sólo favorece la estupidez y la falta de lógica. Yo me lo tomo con humor, pero no por eso le quito importancia. Aquí dejo unos emplos de cuestiones políticamente incorrectas pero absolutamente reales como la vida misma.

¿Porqué cuando mandamos una carta a Lérida ponemos Lleida y cuándo enviamos una carta a Pekín no ponemos 北京鴨? ¿Acaso tienen los chinos tienen menos derechos lingüísticos que los catalanes? ¿Porqué en la web de correos se puede seleccionar entre realizar un envío a Illes Balears o Nueva York y no entre Islas Baleares y New York? ¿Porqué vamos de vacaciones a Londres o a Girona y no a London o Gerona? ¿Cual es la regla a aplicar para traducir nombres propios de ciudades? ¿Saben esta regla los tipos que diseñan los formularios de uso nacional en Castellano?

¿Porqué, en los pasos de cebra, es el vehículo de una, dos o tres toneladas el que tiene que pararse a ceder el paso a los viandantes de 60, 80 o 100Kg? ¿Nadie se ha parado a hacer cuentas del impacto que los pasos de peatones tienen a nivel mundial en el calentamiento global? Frenar y volver a acelerar esa masa requiere una energía que en el caso de los automóviles proviene del petroleo y es contaminante. No me suena que los seres humanos contaminemos demasiado al parar y volver a ponernos en marcha. ¿Porqué los hippies hacen cuentas del impacto de los pedos del ganado vacuno en el cambio climático y no hacen cuentas de esto? ¿Acaso les gusta más [trabajar] en el hedor que en la razón?

¿Porqué se reservan plazas de aparcamiento a discapacitados y no exclusivamente a lisiados? Un idiota cualquiera es, según la R.A.E. un discapacitado, pero alguien a quién le falta una pierna es un lisiado. Basta con leer ambas definiciones para entenderlo, pero parece ser políticamente incorrecto llamar lisiado al lisiado y hay que colgarle el San Benito de discapacitado. Desde un punto de vista lógico y acorde con la R.A.E., un anciano, una mujer embarazada, un señor obeso o una señora deficiente son todos discapacitados, pero ninguno de ellos, que yo sepa, pueden aparcar en esas plazas.

¿Porqúé demonios consentimos en llamar Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres a un conjunto de leyes creado, específicamente, para crear desigualdad entre ambos? ¿Porqué si una mujer acusa a un hombre este es detenido de manera preventiva y no ocurre lo mismo al contrario? ¿Porqué si una mujer denuncia a un hombre puede recibir una cuantía económica y no a la inversa? No hace falta ser abogado para, revisando la aplicación que se hace de la esta ley, afirmar que el nombre adecuado debería haber sido Ley para la desigualdad efectiva de hombres y mujeres (nótese que como la h anteceder a la m en el diccionario, he vuelto a colocar a los hombres delante de las mujeres en el título).

¿Porqué una moto, que paga su impuesto de circulación religiosamente, debe acatar todas y cada una de las normas de circulación, y una bicicleta, que no paga nada, usa las mismas infraestructuras, no se para en los semáforos, circula en dirección contraria, produce frenazos y atascos en el resto del tráfico y sube y baja de la acera con total impunidad, sin pagar ni multas ni impuestos? Ya puestos, ¿porqué hay carril bici, carril bus, carril taxi, y no hay carril todoterreno, que son los que más impuestos pagan o carril tipo con prisa por la mañana?

En fin, puedo seguir toda la semana, pero creo que queda claro lo que quiero decir.

Boeing 737 Ryanair

La empresa en Europa

Boeing 737 Ryanair
Boeing 737 Ryanair

Creo que es posible que la gente me encasille en el grupo de los euro-escépticos. He dicho, en muchas ocasiones, que una Europa unida que plante cara a otra unión soberana de estados como los Estados Unidos de America es poco realista. Barreras históricas y sociales nos separan demasiado de nuestros vecinos, por no hablar del idioma. Precisamente, una de las empresas que mejor representa lo que la empresa europea debería ser para poder plantar cara a la empresa norteamericana disfruta de una pobre reputación y es el blanco y objeto de continuos ataques con bastante poco fundamento.

Ayer volví a coger un vuelo de Ryanair y ya he perdido la cuenta de los vuelos seguidos que llevo con esta aerolínea. Un vuelo más que llega puntual y sin sobresaltos de ningún tipo. Estoy esperando, pacientemente, a que me ocurra cualquier cosa volando con Ryanair, desde un retraso injustificado hasta un problema en vuelo, circunstancias, todas ellas, que he vivido con aerolíneas diversas de las llamadas, digámoslo así convencionales. En algunas, llamémosle figurativamente Iberia, por ponerle algún nombre ficticio, casi a diario.

Embarcamos unos minutos tarde en un avión que acababa de aterrizar. Yo fui el primer pasajero en embarcar y lo hice gracias a mis diez euritos que me garantizaban una plaza en la primera fila, para poder desembarcar más rápido. Viene a ser como la clase business de Iberia, pero en lugar de costar 500€ cuesta 10€. El caso es que embarqué al mismo tiempo que el último pasajero del vuelo anterior salía de la aeronave. Uno se esperaría, como dicen por ahí, un avión sucio, maloliente y con un ambiente cargado. Sin embargo, el avión estaba perfectamente limpio y el ambiente que se respiraba en el interior era agradable. Ya lo decía aquel… no es más limpio el que más limpia sino el que menos ensucia.

Lo primero que noté es que la tripulación de cabina estaba formada por una mezcla de nacionalidades entre las que había al menos dos chicas españolas, un chico italiano, una chica polaca y una cuarta chica cuya nacionalidad no fui capaz de determinar porque no le aprecié acento alguno en los tres idiomas que habló mientras la observaba. El piloto era británico y el primer oficial español. Luego supe que la tripulación tenía base en nuestro aeropuerto de destino y que se trataba del último vuelo del día de ese avión y de esa tripulación. Uno esperaría, a tenor de lo que leemos, que estos trabajadores supuestamente sobre-explotados tuviesen un pésimo aspecto con ojeras, malas caras, cansancio visible y demás pero, al contrario, mostraban un aspecto excelente, realizando su trabajo con entusiasmo, exquisita cordialidad y buen humor en todo momento. De hecho, nos recibieron con gorros de Papa-Noel para felicitarnos las fiestas en cuanto embarcamos. El avión, pese a llevar todo el día volando, estaba en perfecto estado y como todavía no necesito ir al baño en trayectos de una hora, que es lo que se tarda en recorrer España entera, no tengo ni idea de como estaba el baño ni me interesa.

Al embarcar, y esto ya lo había visto antes en el resto de vuelos que he hecho con Ryanair, la tripulación comprueba una a una las tarjetas de embarque de los pasajeros que van entrando en el avión y se dirigen al pasajero en el idioma que consideran más adecuado en función del nombre del mismo. No me pareció que fallasen en un sólo pasajero. El embarque es absolutamente lógico. Los últimos en embarcar son las personas en sillas de rueda que, además, se encuentran al llegar al avión que les han reservado los asientos en las filas 3 a 5, al principio del avión, para que no tengan que recorrer el largo pasillo del avión. Además, así consiguen que al acomodar a estos pasajeros cuando el resto de los pasajeros están sentados, no se formen colas ni retrasos. Además, los sientan principalmente en pasillos, para que les sea más sencillo sentarse y levantarse y, al embarcar los últimos, se aseguran que nadie tiene que pasar por encima de ellos para ocupar un asiento de centro o ventana. Señores de Iberia, ¿están aprendiendo algo hoy leyendo esto? Embarcar las sillas de ruedas primero es una falso beneficio para sus ocupantes. Mas bien una jodienda.

Ni que decir tiene que hay sitio en los maleteros superiores para todo el mundo. La extracta (y magnífica) norma de permitir un único bulto de mano por persona con unas determinadas medidas es, absolutamente, genial. Se acabó tener que darse codazos para poder poner el portátil antes de que el hippie de turno llene dos maleteros con su guitarra, su sombrero mejicano, sus ensaimadas, su mochila con saco de dormir y sus ocho bolsas de plástico. Si el hippie quiere llevar su mierda consigo, que la facture y la pague. Es, sencillamente, la medida más civilizada que se puede adoptar en el interior de un avión dado el espacio disponible.

La deformación profesional me hizo asomarme a la cabina, como hago cada vez que vuelo. Hay pilotos que dicen que lo hacen por cordialidad; yo no. A mi me gusta echar un vistazo rápido al panel, ver la pinta de los pilotos, el orden que mantienen en cabina y los instrumentos que faltan o están con el cartelito de «No Operativo». Todavía no he visto un hueco sospechoso o un cartelito de «No Operativo» en un avión de Ryanair.

Del avión poco puedo decir que no sea bien sabido. Una flota de más de 300 Boeing 737, en su inmensa mayoría relucientemente nuevos. Anoche era un 737-800 al que no le echo más de un año o dos a lo sumo. Los asientos de cuero sintético más espaciosos que los del A-320 que montan la mayoría de aerolíneas europeas sin lugar a dudas, así que ahí no hay ahorro alguno por parte de Ryanair y por favor, dejen de creerse todo lo que escuchan. En el avión de Ryanair, al no haber armarios ni paneles de separación, la separación de las butacas es mayor que en el A320 de Iberia. Mis rodillas se lo pueden confirmar. El despegue, como siempre en los 737 NG, espectacular. Mucha potencia, poco ruido, ninguna vibración, suavidad extrema, carrera corta y ángulo pronunciado. Todo lo que yo le pido a un despegue… La rotación espectacular. Ni una sola vibración de la amortiguación al extenderse ni un mal ruido del tren al plegarse. Francamente, ni me enteré cuando cambió la configuración del ala. ¿No podrían los ingenieros del A-320 subirse a un 737 NG para comprender como debería ser el despegue de una aeronave desde el punto de vista del confort y la suavidad? ¿Porqué crujen tanto los Airbus? Ya que se hacen en Europa, ¿No podríamos encargarnos de que los hicieran los mismos tipos que hacen los Mercedes y no los que hacen los Citroen? Creo que de confort saben un poco más…

El vuelo, magnifico. Todos los mensajes en tono cordial, en inglés y en español. No creo que nadie echase de menos mensajes en Catalán, Gallego ni cualquier otra lengua y anticipo que mi destino era una comunidad de esas que tienen dos lenguas oficiales. De todas las tortas que ha soltado O´Learry a los políticos en estos últimos años, mi favorita ha sido la bofetada a los políticos catalanes. Algo así como «En mis aviones se habla en el idioma que a mí me da la gana y si no les gusta no se suban…».

Finalmente, aterrizaje suave, bienvenida del capitán diez minutos antes de la hora prevista y todo el mundo a casa a descansar.

Si se mira fríamente, Ryanair es un ejemplo de lo que una compañía Europea debería ser:

  1. Es eficiente
  2. Tiene un equipamiento moderno y eficaz
  3. Da beneficios empresariales y genera riqueza
  4. Genera empleo, directa e indirectamente, para miles de personas de toda Europa
  5. Maneja los idiomas adecuadamente y a la hora de contratar no le tiembla el pulso con las nacionalidades
  6. Une pequeñas ciudades en vuelos cortos, fomentando la movilidad y descentralización (no hay que pasar por Madrid ni por Barcelona por narices para volar a otra ciudad)
  7. Ofrece un producto de calidad a un precio absurdamente reducido
  8. Está en continua expansión y crecimiento
  9. Colabora socialmente con los más desfavorecidos
  10. Fomenta, mediante la venta de sus calendarios, que sus trabajadores colaboren socialmente, en este caso donando más de medio millón de euros producido por la venta de dichos calendarios, para la construcción de un hospital de niños enfermos de cáncer en Polonia
  11. Aún siendo originalmente Irlandesa, en algunos paises como España es la aerolínea que más vuelos ofrece a más destinos

Sin embargo, en algunos sitios, como en España, mucha gente habla mal de esta empresa. Mienten básicamente y no son objetivos, porque, con los datos en la mano, no se puede hablar mal de Ryanair. Record de puntualidad año tras año, encabeza la lista de aerolíneas que menos equipaje pierden, tiene una flota moderna y eficiente, tiene infinidad de destinos directos sin escala, produce beneficios empresariales, está en crecimiento… la puñetera lista es interminable! Por eso soy euro-escéptico. Porque cuando aparece una empresa que hace las cosas bien, que ejemplifica que las empresas de ámbito europeo son posibles, que hace que personas de distintos países de la comunidad europea trabajen juntos a diario, codo con codo, y demuestra que es posible competir, justo entonces, venimos nosotros y la repudiamos. Por eso no podemos competir en algunas cosas con los Estados Unidos ni deberíamos tratar de compararnos con ellos.

 

Perversidad

La Perversidad del Sistema

Perversidad
Perversidad

Imagínese, por un momento, que los grandes bancos fueran, de facto, los dueños de las grandes empresas. Suponga, por ejemplo, que grandes bancos como el Santander, La Caixa o el BBVA fuesen accionistas de referencia de grandes empresas estratégicas como Telefónica, Repsol, Gas Natural, Metrovacesa, Campofrío o Sacyr, por mencionar algunas. Piense, por un momento, que esas acciones les diesen a los bancos poder de decisión en los consejos de administración de esas empresas y que mediante presidencias, vicepresidencias y vocalías, los bancos pudiesen forzar su voluntad en estas grandes empresas.

En ese caso, pequeñas decisiones sin trascendencia aparente tendrían repercusiones multimillonarias en las cuentas de resultados de estos gigantes financieros. Supongamos, por ejemplo, que a través de los consejos de administración, los bancos lograsen que estas megaempresas retrasaran sus pagos a todas las pymes que les son, de un modo u otro, proveedores, durante un par de meses o tres. ¿Cual sería el resultado de este retraso? Bueno, yo diría que a corto plazo, los bancos en los que se encuentran las cuentas de estas megaempresas experimentan un aumento de sus depósitos y por tanto maquillan un poco su situación financiera. Parece lógico pensar que esas cuentas estarán en los bancos que son accionistas de la empresa. Analicemos ahora lo que ocurriría de manera colateral…

Estas pymes que son proveedores de grandes empresas y que dan empleo a decenas -si no cientos- de miles de personas, ya atraviesan una situación financiera delicada derivada de la falta de crédito bancario. Una falta de crédito, dicho sea de paso, provocada por el cerrojazo de estos mismos bancos accionistas de las megaempresas al crédito empresarial, motor real de la economía.  Si se produjese ese retraso injustificado en los pagos a las pymes, muchas de estas pymes retrasarían, a su vez, sus propios pagos a sus empleados y a otras microempresas y autónomos al carecer de financiación para hacer frente a sus obligaciones. Son precisamente los empleados, las microempresas y los autónomos los que soportarían -para varíar- esta financiación indirecta de los bancos y el efecto dominó sería devastador. Por ejemplo, un empleado que no cobrase su nómina a tiempo no podría hacer frente al recibo de la hipoteca o del crédito personal para comprar su coche. Esto provocaría una serie de gastos en su cuenta bancaria y el pago de todo tipo de penalizaciones e intereses. ¿Quién sería el beneficiario final de estos retrasos? Nuevamente los mismos bancos que pudieron instar, en primera instancia, el retraso de los pagos a las pymes dado que ellos controlan el flujo de capital y saben que finalmente cobrarán, con el suficiente retraso como para generar unos costes e intereses desorbitados.

Supongamos ahora que los partidos políticos mantuviesen deudas con los grandes bancos por valor de más de 200 millones de euros y que muchas de esas deudas estuviesen vencidas y fuesen legalmente exigibles. Imagínese lo que ocurriría si un gran banco decidiese quitar su sede de Génova a los populares o la suya de Ferraz a los socialistas por falta de pago. Vale, tiene usted razón, centrémonos en imaginar posibilidades reales…

¿Qué ocurriría si, para evitar estos deshaucios, los bancos condonasen su deuda a los partidos políticos de manera disimulada y con la ayuda de un tribunal de cuentas que se niega a publicar los nombres de los bancos que conceden los créditos a los partidos políticos? ¿De donde saldría el dinero para tapar esas deudas? ¿Del bolsillo de los banqueros? Si, yo también lo dudo. Todo apunta a que es el pequeño ahorrador, el currito de a pie, el que a base de comisiones injustas, de cuotas disimuladas en letra minúscula en contratos cuyas claúsulas le son absolutamente desconocidas, de suelos en hipotecas de los que nunca oyó hablar antes de la firma el que acaba financiando este desaguisado.

¿Y a quién puede reclamar este último? Puede poner una reclamación en su banco y, transcurrido un tiempo elevarla al banco de España, donde unos señores que escriben de manera muy oficial y han sido puestos a dedo por los mismos políticos que tienen deudas millonarias con los bancos, le darán, en todas y cada una de las ocasiones, la razón a los bancos.

Esto, y no otra cosa, es la perversidad del sistema que nos ha tocado vivir.

Burocracia

¿Por qué te vas?

Burocracia
Burocracia

El martes estuve en una conferencia de Javier Imbroda titulada «¿Cómo liderar a un equipo hacia el éxito?». Javier Imbroda tiene un excelente palmarés como entrenador de baloncesto, siendo el único que ha conseguido ganar con la selección Española a la selección de EE.UU. en competición oficial (Indianapolis 2002), así que se me antojó interesante lo que tuviese que decir acerca de coger a un grupo de personas y liderarlas hacia el éxito. La conferencia cumplió mis expectativas y nos dejó una reflexión que es la que quiero comentar hoy. Decía el Sr. Imbroda que la situación actual hace que nuestros jóvenes, la generación más preparada de todas, se vaya de España y no tenga intenciones de volver. Nos hacía un llamamiento para tratar de detener este éxodo de algún modo, o al menos conseguir que tras unos años de formación en el extranjero, estos jóvenes volvieran para aportar sangre fresca a nuestro tejido empresarial. Decía que podían generar autoempleo en España.

Lo cierto es que de eso puedo hablar un poco ya que he estado más de siete años fuera de España entre estudios y trabajo. No diré que me arrepiento de haber vuelto, pero desde luego, si volviese a plantearse la situación, optaría por quedarme fuera. Hay muchos falsos motivos que se esconden en esta búsqueda de trabajo en el extranjero, siendo el principal el paro que afecta brutalmente a nuestro país. Sin embargo, es incierto que sea el paro el motivo por el que los jóvenes se van. Si la generación está tan preparada como dice el Sr. Imbroda, que creo que en parte tampoco es muy cierto, podría generar autoempleo, construir sus empresas y lanzar sus proyectos aquí mismo.

Decía el Sr. Imbroda que hay poca financiación, y es cierto también. Pero lo que no dijo, lo que yo quiero comentar, es que hay que ser absolutamente masoquista para crear autoempleo aquí, en especial cuando se ha visto lo que se cuece fuera de nuestras fronteras.

Supongamos que Pepito Pérez, Ingeniero Informático, que habla Español, Inglés y algo de Alemán, tiene un MBA y ha hecho innumerables cursos de formación, quiere comenzar su negocio en su ciudad, Málaga. Tiene un buen proyecto de empresa y quiere dedicarse a la consultoría informática, así que no debería tener problemas en encontrar clientes en un mercado tan innovador como la informática.

Lo primero que tiene que hacer Pepito es darse de alta como autónomo para ser administrador de su futura sociedad, pasando por caja de manera mensual por el resto de sus días, gane dinero o no, tenga ingresos o no. Después, debe solicitar al registro mercantil central aprobación para usar un nombre de empresa que ha elegido, pasando nuevamente por caja. Una vez que dispone del certificado del nombre que ha escogido, debe conseguir un mínimo de 3.000 euros y depositarlos en una cuenta bancaria, donde serán retenidos hasta que la sociedad haya sido constituida completamente, lo que puede demorarse hasta un mes en función de ciertas variables. Con el certificado del banco, debe ir a un abogado o una asesoría a que le redacten unos estatutos de la empresa que desea constituir, pasando nuevamente por caja. Una vez que dispone de los estatutos, el certificado del nombre y el certificado del banco, Pepito está listo para ir al Notario a constituir su empresa, pasando por la caja del señor notario, que de algo tiene que vivir. Con las escrituras de constitución, Pepito debe ir a la Agencia Tributaria a conseguir su código de identificación fiscal y registrarse en el registro de actividades económicas, que aunque ahora es gratuito, hay que seguir haciéndo el trámite burocrático. También debe llevar las escrituras a la Junta de Andalucía, pasando por caja (creo que ahora hay alguna exención al respecto), y finalmente ir al Registro Mercantil de Málaga, pasando de nuevo por caja, para registrar las escrituras de la sociedad.

Después de esta cantidad de gastos y gestiones, Pepito cree que está listo para empezar. Pobrecillo. No tiene ni idea de lo que le espera. Para poder trabajar en algún sitio físico, Pepito debe registrar el local en el que vaya a realizar la actividad con el ayuntamiento de Málaga, pasando por caja. Curiosamente, el ayuntamiento le cobra por la basura, incluso si su empresa no produce basura alguna (Empresa por Internet) o si se encuentra en un local que ya paga basura a través del impuesto que se aplica al agua. En fin, ¿Qué se le va a hacer? Pepito pasa por caja del ayuntamiento también. Sin embargo, Pepito necesita más cosas todavía…

Ahora Pepito quiere usar el nombre de su empresa como marca comercial. ¿Para qué si no habría decidido escoger un nombre tan sugerente como Informática Pepito? Pero Pepito descubre que el registro del nombre de la sociedad no le da derecho a usar el nombre comercialmente (chúpate esa), y que tiene que realizar un nuevo trámite, pasando por caja por supuesto, con la oficina de marcas y patentes del ministerio, y esperar un par de meses para saber si puede usar el nombre o no.

Suena el teléfono… ¿Será un cliente? No. Es una empresa que ha visto su inscripción en el registro mercantil y le llama para recordarle la obligatoriedad de tener un plan de prevención de riesgos laborales actualizado. «¿De qué riesgo me hablan?» – Pregunta Pepito. «Soy una empresa de informática. Mi riesgo más alto es que no me paguen por mi trabajo». Nada, nada, Sr. Pérez… a pasar por caja nuevamente. Vuelve a sonar el teléfono… para recordarle la obligatoriedad de registrar sus bases de datos en la Agencia Española de Protección de Datos… Y vuelve a sonar… «Sr. Pérez, no se olvide, si va a contratar a alguien, aunque sólo sea un par de horas a la semana, que tiene que tener una mutua de accidentes de trabajo». Y suena nuevamente, para preguntarle si tienen enlace sindical y representante de los trabajadores… y así se pasa el día Pepito, atendiendo trámites absurdos de todo tipo en lugar de produciendo.

Pepito, que aunque tenga muchas titulaciones y sepa mucho, es humano, acaba hasta las narices de la burocracia, los funcionarios, los políticos, las distintas administraciones que le chupan la sangre y las normas estúpidas y absurdas de este país, y decide emigrar a un país Anglosajón. Tiene que pensar en el país adecudado…

Si Pepito se va a Estados Unidos, allí se cambia el nombre por el de Johny Smith, se acerca al ayuntamiento de su pueblo y se registra, de manera gratuita, como Johny Smith, DBA «Johny Computing», que signigica Doing Business As (haciendo negocios como)  Informática Johny. Johny ya tiene todo lo que necesita para empezar a trabajar y producir.

Si Pepito se va a Inglaterra, allí se cambia el nombre por el de Johny English, se mete en Internet y en 30 minutos con un coste de unos 75 euros, tiene constituida legalmente su empresa Johny Computing Services y está listo para empezar a trabajar.

Todavía, a día de hoy, hay quien le pregunta a Pepito ¿Por qué te vas?

Alicia en el País de las Maravillas - De Tim Burton

Alicia en el país de las excusas

Alicia en el País de las Maravillas - De Tim Burton
Alicia en el País de las Maravillas – De Tim Burton

Dudo mucho que cuando el matemático británico Charles Lutwidge Dodgson -más conocido como escritor bajo el seudónimo de Lewis Carroll- escribió su famosa obra Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, hubiese visitado previamente España. De así haber sido, se hubiese imaginado sin duda para su libro otro tipo de maravillas distintas al mar de lágrimas, a la habitación del conejo blanco o al croquet de la reina. El nuestro es un país que encierra miles de maravillas, pero muchas de ellas son negativas y son las que me hacen escribir este post hoy.Llevo toda la semana encontrándome todo tipo de problemas en el trabajo. Paquetes que no llegan, proyectos que no se acaban en los plazos estipulados, llamadas que no se devuelven, dificultad para hablar con responsables comerciales a la hora de seleccionar un producto para comprar… en fin, justo lo contrario de lo que debería estar pasando en una situación como la que vivimos.

Lo lógico sería esperar que todo el mundo en su trabajo se aplicase al máximo para, entre todos, con trabajo y constancia, ir saliendo de este entuerto. Sin embargo, lo que yo me encuentro -que es lo que me maravilla, aunque sea negativamente- es desgana, desidia y poco interés por el trabajo allá por donde voy. Eso si: todo el mundo tiene una excusa.

Me he levantado mirándome seriamente la frente al espejo por si me habían colocado un cartel que dijese «cuénteme sus problemas» porque no hago más que escuchar excusas en forma de problemas allá por dónde voy. Vivo en el puñetero país de las excusas, en el que por algún motivo que se me escapa, la gente piensa que puede cagarla continuamente siempre y cuando aporte a su cagada una excusa.

– «Oiga, compré hace ocho días una pieza de fontanería que tenían en stock y es la tercera vez que llamo para saber porqué no me ha llegado todavía. Soy de Málaga y ustedes de Granada… me hubiese dado tiempo a ir por ella y volver andando.» y con dos cojones me contestan: «Es que hemos llamado a la mensajería local para preguntar por el paquete y nos han dicho que están muy ocupados y que ahora no pueden mirarlo.» ¿Debo entender que el tiempo del administrativo de la mensajería es más importante que el mío?

– «Oiga, me dijo que el plazo de entrega del proyecto eran 30 días y han pasado 63, lo que me está causando un enorme perjuicio económico». Y me suelta «Es que con las vacaciones se nos ha complicado el trabajo.» ¿Es que acaso se enteraron de que tenían vacaciones en Agosto el mismo día que las cogían?

– «Oiga, llevo 20 minutos esperando que alguien me atienda para comprar unos embalajes personalizados». Y me largan «Es que somos pocos y no damos a basto». ¿Y a mí que me cuenta? Si son pocos contraten a más personas. Supongo que Rajoy se lo agradecerá.

– «Oiga, habíamos quedado en que me llamaba a las 10 de la mañana para hablar de este proyecto y son las 11:30.» Y me dice el muy subnormal «Es que no he tenido tiempo de llamar a esa hora». ¿Para qué narices se piensa que agendo las llamadas telefónicas? ¿Para gastar huecos de la agenda y que quede bonita?

Todo esto que me lleva ocurriendo toda la semana me ha recordado a un empleado que tuvimos. Se llamaba Manolo pero no recuerdo su apellido. Le llamábamos Manolo Pollo porque tenía un Renault 5 color amarillo pollo. Este tipo, después de no aparecer durante cinco días por la oficina, se presenta de vuelta en la oficina sin parte médico ni volante de baja y me espeta «Siento no haber venido la semana pasada pero es que me estaba operando de un tumor cerebral y no pude venir.» Si, esa misma cara puse yo mientras miraba su melena larga y grasienta sin muestra alguna de haber sido rasurada en ningún sitio. No duró mucho… y no me refiero a que se muriese de un tumor ni mucho menos.

Lo normal, cuando alguien prevé que la va a cagar, es avisar. Si no voy a llamar a la hora convenida o no voy a entregar el proyecto en plazo, lo lógico es avisar a la otra parte con tiempo para que pueda ajustar sus propias tareas. Pero claro, eso es sólo lo lógico y este es un país de maravillas, no de lógica. Un país que inventa excusas de maravilla.