Botín y los beneficios empresariales

Botín
Botín

Tiene guasa que llamemos Democracia a cualquier cosa. Entre PP y PSOE se reparten la inmensa mayoría de los votos en las elecciones y sin embargo, en el último lustro hemos estado gobernados por partidos regionales nacionalistas y minoritarios. Sin embargo, como parece que se ha acabado el dinero para repartir a los reinos de taifas, ahora nos gobiernan los mismos que nos joden. ¿Para qué quiere Mr. Bean 600 asesores si ahora resulta que las decisiones políticas en este país las toman Botín y compañía?

El Santander ganó en 2010 unos 8.100 millones de euros (si, ocho mil cien… mi calculadora también da error al pasarlo a pesetas, pero si lo hago a mano me salen 1,35 billones de pesetas). Cierto es que «sólo» el 15% del beneficio es atribuible al mercado español, o sea, 1.215 millones de euros (unos doscientos mil millones de pesetas).

Los últimos beneficios conocidos de Telefónica también se sitúan en el entorno de los 8.000 millones de Euros. En este caso además, batiendo records de todo tipo. Cómo es lógico, tampoco proviene del mercado español la totalidad del beneficio, pero no es moco de pavo lo que nos sacan aquí. De las grandes constructoras mejor no hablo. No sólo se adjudican la mayoría de la obra pública, sino que luego la subcontratan por cuatro perras.

Y yo me pregunto, por no explayarme uno a uno con los demás iluminados que han aconsejado a Zapatero que acabe la legistatura, ¿acaso estos dos presidentes de megacompañías, con los intereses que manejan, son las personas adecuadas para decidir el futuro político de nuestro país? ¿Alguien se cree que este grupo no anteponga sus intereses personales y empresariales a los del país? Yo no.

Botín, Alierta y compañía, con todo el respeto que me merecen -que no es poco-, no tienen ni idea de la crisis del ciudadano de a pie. Aunque sus empresas representan la mayoría de los beneficios empresariales del país, en términos de empleo, son insignificantes en comparación con las Pymes y los autónomos.

Pyme
Pyme

Permitiendo a este selecto grupo de empresarios tomar las decisiones que en democracia se encomendó a un partido tomar, no vamos a acelerar la salida de la crisis, sino que vamos a engordar su cuenta de resultados. La única manera de salir de la crisis es generando empleo, y si Mr. Bean quiere saber algo acerca de generar empleo, con quien debe reunirse es conmigo y con los millones de empresarios y autónomos que no contratamos personas porque estamos hartos de que los beneficios empresariales sean para el Santander y Telefónica porque tengamos que domiciliar las nóminas de nuestros empleados o les tengamos que dar un móvil de empresa.

En definitiva, lo razonable sería que el gobierno mirase hacia las pymes y autónomos si lo que busca es un atajo hacia la salida de la crisis. Mientras mire a empresas con miles de millones de beneficio lo único que conseguirá será salir en bonitas fotos en la prensa, que por otro lado es probable que sea lo que busca.

El país de los inocentes

Inocente
Inocente

¿Qué mejor fecha para escribir este post que hoy, en vísperas del día de los Santos Inocentes? La historia de hoy, palabra por palabra, es tristemente verídica. Se desarrolla en su práctica totalidad en un pueblecito de Badajoz llamado Arroyo de San Serván. Esta localidad de 4.000 habitantes ya saltó a la fama por otra noticia que también sonaba a inocentada no hace demasiado tiempo. No en vano, Arroyo de San Serván se hizo popular por gastarse 700.000€ del «Plan E» de Zapatero en un Spa de Lujo municipal, lo que vino a demostrar la cara dura de sus regidores y la estupidez de nuestro presidente. Y es que si los vecinos de Arroyo de San Serván querían un Spa de Lujo tan sólo tenían que haber pagado 175 euros cada uno, si bien es obvio que es más fácil tirar el dinero público que gastar el propio. Ya lo dijo una de esas ministras de superior inteligencia: «el dinero público no es de nadie». Parece una inocentada, pero no lo es, así se gasta el dinero público en este país de inocentes.

Bien, pues es precisamente en Arroyo de San Serván donde la joven Rumana de catorce años ha sido obligada a prostituirse a diario por unas cantidad que oscilaba entre 30 y 60 euros por sesión. ¿Para qué si no iban a querer instalar un Spa de Lujo municipal con dinero público los políticos del PSOE que gobiernan esta localidad? Prostituir a una niña debe ser mucho más atractivo para los clientes si se hace a la vera del Spa. «Salute Per Aqua» decían los Romanos y «Sexo Per Aqua» deben decir los clientes de los Rumanos en Arroyo de San Serván…

Lo curioso del caso es que la niña Rumana atendía a un colegio privado de la capital en su anterior vida. De esa época guarda otros recuerdos como la asistencia en un hotel de lujo de Madrid a la puesta de largo de una de sus compañeras de clase. Sin embargo el destino le tenía reservado otro motivo para vestirse de largo con trajes de diseño. Los padres, por motivos que desconozco, la cambiaron a un colegio público y la niña empezó a torcerse en su actitud, escapándose de casa con frecuencia, y concluyendo con su fuga con un novio ocho años mayor que ella. La conclusión, fácil y rápida, pero no por ello menos cierta: la educación pública de este país de inocentes propicia estos desastres. ¿Quién quiere invertir el dinero público en educación cuándo puede malgastarse en construir balnearios de lujo municipales? Total, sólo es el futuro de los niños… Toda esta mierda socialista de no forzar a los niños a estudiar, de permitir que pasen de curso sin aprobar todas las asignaturas, de no dotar a los profesores y a los centros de la suficiente autoridad, al final, propicia estas historias.

Pero esta macabra historia no acaba así. Resulta que un ex-concejal del consistorio de Arroyo de San Serván de Izquierda Unida, que al menos ha sido coherente, se ha volado la tapa de los sesos porque se ha descubierto que era un cliente habitual de los servicios de esta niña. Y es que a la izquierda le gustan los lujos, y si tienen 14 años y vienen limpitas del Spa, mejor. Lo se, parece una macabra inocentada, pero es el país en el que vivimos. Un país en el que si el concejal que se ha volado la cabeza hubiese sido del Partido Popular, los de siempre habrían salido a la calle con pancartas y pegatinas, mandando mensajes y abriendo telediarios, llamando a once millones de personas fascistas, violadores, proxenetas y asesinos. Un país de inocentes en el que unos cuantos creen, erróneamente, que tienen siempre razón y derecho, cuando ni tienen una cosa ni la otra.

Para acabar de echarse las manos a la cabeza, faltaba la guinda del pastel. Este fin de semana la guardia civil ha detenido al policía municipal que liberó a la pequeña Rumana del grupo de adultos que la prostituía. Pero lo que es de chiste, la verdadera inocentada, es el motivo de su detención: por filtrar datos del caso a la prensa habiéndose decretado el secreto del sumario. O sea, en este país de inocentes donde el gobierno socialista filtra información a etarras para evitar su arresto, filtra día si, día también, información de todo tipo a los medios afines, aún tenemos la desfachatez de arrestar al héroe de la historia porque le ha contado a un periódico su versión de los hechos. No me extrañaría que le hubiesen puesto el típico muñequito blanco de papel en la espalda al ingresar en la celda.

El drama de esta historia, además del personal de esta niña, es el país que le estamos dejando a nuestros hijos: El país de los Inocentes, que son ellos.