Armas
Armas en Casa

Cualquiera que viva en un chalet individual se plantea necesariamente la seguridad de su familia dada la mayor exposición al peligro que este tipo de viviendas conlleva al no estar arropadas por vecinos.

 
Anoche tuve la ocasión de hablar con personas que han vivido dos situaciones legales distintas al respecto en sus dos residencias y me parece interesante exponerlas y que cada uno piense lo que quiera.
 
Cuando estas personas vivían en Massachusetts (estado tradicionalmente Demócrata) estaban sujetos a unas leyes sobre armas que son bastante parecidas a las españolas. Por lo que hablamos, es posible incluso que su legislación sea más restrictiva al respecto que la nuestra. Al igual que en España, y contrario a lo que la gente habitualmente piensa, en Massachusetts no se puede ir a la armeria de la esquina y comprar una pistola. Es necesario estar en posesión de un permiso de armas y, estos permisos, con muy contadas excepciones, no permiten llevar un arma encima cuando se va por la vía pública. Dicho sea de paso, los permisos son difíciles de
conseguir y el proceso muy tedioso y burocrático.
 
Sin embargo, tienen una ley llamada «equal force behaviour act» curiosa que está por encima de la ley de armas. Si por ejemplo un ladrón entra en tu casa y trata de asesinarte con un cuchillo, la defensa propia sólo podrá ejercerse en los mismos o menores términos. O sea, no le puedes pegar un tiro, incluso aunque tengas permiso de armas, salvo que quieras ser condenado por asesinato (quizás sea homicidio, no estoy seguro de como se traducen cada uno de los dos supuestos). Del mismo modo, si te ataca con un bate de baseball no puedes contraatacar con un cuchillo. Esiste una tabla al efecto sobre que es mayor y menor peligro para la integridad física. Esto viene a mostrar que en Boston y alrededores son bastante equilibrados, al menos según nuestro estandar, con el uso de las armas.
 
En Florida, estado tradicionalmente Republicano, sin embargo, el caso es bien distinto, sin llegar a ser lo que muchos de aquí piensan acerca de la facilidad de adquirir y llevar armas de fuego. Allí, si tienes un carnet de conducir del Estado de Florida y dinero en el bolsillo, puedes ir a una armería y comprar un arma de fuego mediante un proceso relativamente sencillo (un par de días o tres) y cumpliendo unos requisitos mínimos lógicos, como no tener antecedentes, no estar psíquicamente impedido (decir loco sería políticamente incorrecto), ser mayor de edad, etc. Sin embargo, existen dos tipos principales de permisos y cada uno con sus matices. El permiso del que he estado hablando y que es relativamente sencillo de obtener es el permiso para comprar y poseer un arma de fuego. El permiso para llevar arma de fuego es bastante más complejo aunque, cierto es, también puede obtenerlo prácticamente cualquiera. Es necesario apuntar que, una vez obtenido, dicho permiso sólo es válido en el estado de su obtención, en nuestro caso Florida. Es doblemente ilegal comprar un arma en Miami y llevarla en la solapa mientras paseamos por Boston. Si nos pillan seremos perseguidos por las justicias de ambos estados.
 
Ahora bien, la diferencia es sustancial en las atribuciones que cada permiso conlleva. El primero permite poseerlas y tenerlas en casa. También se pueden transportar en un vehículo con el fin de llevarlas a otra residencia, pero deberán estar descargadas depositando el arma en la guantera que deberá permanecer cerrada con llave y el cargador y las balas en el habitáculo o el maletero. En cualquier incidente relacionado con un arma de fuego procedente del vehículo se estará a lo establecido en la «regla de tres» que implica tres pasos antes de disparar. El primero es el desbloqueo con la llave del contacto de la guantera. El segundo es la carga de las balas en el arma y el tercero la preparación de la misma antes del disparo (armar el revolver o la pistola). Cualquier disparo que no conlleve esta regla es un delito estatal severamente castigado. Esta regla vino a aprobarse para evitar que cuando uno se olvide de poner el intermitente y alguien se lo recrimine con un pitido o una expresión, digamos, soez, el primero le responda haciéndole un ojo nuevo en la frente. Aparentemente funciona pues no se producen más disparos en discusiones de tráfico que en otros estados menos permisivos.
 
Con respecto al permiso para llevar armas de fuego encima, dichas armas nunca podrán estar a la vista de otras personas y sólo podrán desenfundarse y armarse (pueden estar cargadas pero no armadas) en caso de peligro extremo. Otra regla se aplica en el caso de este permiso. Disparar a cualquier persona por la espalda, incluso si nos está disparando mientras huye, será automáticamente considerado asesinato (o intento en su caso) no aplicándose la enmienda de la defensa personal.
 
A ambos permisos e incluso en Massachusetts se aplica una ley genérica que también es interesante. En el caso de defensa propia (independientemente del tipo de defensa) que se aplique al existir peligro de integridad física de los habitantes de una casa, la acción siempre deberá llevarse a cabo dentro de los límites registrales de la casa. O sea, si me amenazan en la puerta de mi casa con un cuchillo y yo pretendo defenderme con otro, la ley sólo contempla la defensa dentro del territorio propio. Dicho de otro modo, si soy capaz de matar a mi agresor en la puerta, antes de llamar a la policía es mejor meter el cadaver dentro sin que se note demasiado.
 
Una curiosidad: Es obligatorio por ley, antes de llamar a la policía en caso de altercado con arma de fuego, descargar el arma (incluso la bala de la recámara) y poner arma, cargador en su caso, y munición, apropiadamente separados, encima de una mesa visible desde la entrada para cuando llegue la policía.
 
Termino con los fundamentos filosóficos de un estado y otro para defender sus legislaciones y que cada uno piense que sería mejor para nosotros:
 
En Massachusetts piensan que tener una ley restrictiva sobre armas de fuego produce un menor comercio de armas y por tanto reduce el número de armas de fuego en la calle.
 
En Florida piensan que tener una ley restructiva sobre armas de fuego produce que sólo los «malos» tengan armas.
 
Yo, sin ser seguidor del comercio indiscriminado de armas de fuego, doy más peso al planteamiento de las leyes de Florida porque me parece más justo para los «buenos». Por cierto, para los que piensan que en Estados Unidos cualquiera puede tener un arma, hay más estados con planteamientos y leyes similares a Massachusetts que similares a Florida, independientemente de que sean Republicanos o Demócratas.

One Comment

  1. Las armas de fuego no son ni buenas ni malas, solo son herramientas de precisión. Es fácil decir que son malas y prohibirlas, cuando la realidad es que el que puede ser malo o bueno según el uso que haga de ellas, es el ser humano…

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