El desequilibrio de la liga

Paradas Romero
Paradas Romero

Se ha escrito mucho sobre el supuesto desequilibrio que existe en la liga en virtud de los presupuestos que manejan Real Madrid y Barcelona y los que manejan el resto de equipos. Sin embargo, el gran desequilibrio que existe en nuestra liga no es ese, sino otro mucho más claro y perjudicial. Tenemos, de sobra, los mejores jugadores del mundo y, de largo, los peores árbitros. No creo, como muchos argumentan, que se trate exclusivamente de que exista el Villarato o no, que es obvio que existe, sino de las verdaderas razones por las que los árbitros arruinan partidos de fútbol como el de ayer. Paradas Romero arruinó el partido, pero no por el Villarato, sino porque es un pésimo árbitro. ¿Cómo de pésimo? Lo suficiente como para señalar una falta inexistente a Lass Diarra en el minuto cuatro de partido y sacarle una amarilla o amonestar con otra amarilla a Pepe, el asesino, por una clara agresión con el labio sobre la mano de un jugador del Villareal. ¡Este Pepe es un carnicero y ya agrede incluso con los labios! Pero, por encima de todo, Paradas es un pésimo árbitro porque en un partido en el que no hubo ninguna entrada dura digna de mención, el madrid acabó con 5 expulsados y ambos equipos cargadísimos de amarillas.

Los dos lances del encuentro que comentaba condicionan el partido y arruinan el espectáculo. Mourinho decide salir con tres centrocampistas porque conoce las virtudes en el toque de balón del Villareal en el centro del campo. Por lo tanto, a la pareja habitual Xabi Alonso – Khedira se une Lass. Para ello renuncia a Kaká porque entiende que puede aportar más un centrocampista en este partido. Al pitar esa falta inexistente y mostrar una amarilla a Lass en la que bien pudo haber sido la primera falta del partido, Paradas se carga el esquema táctico de Mourinho. Lass sigue en el campo pero ya no puede ejercer una labor de contención seria en el medio del campo porque está apercibido y puede irse a la calle en cualquier jugada. No puede frenar un contrataque ni entrar en los balones divididos. Mourinho es consciente de esto y Lass es sustituido en la primera parte por Callejón.

El segundo error de libro que condiciona el partido es mostrar la amarilla a Pepe cuando es Pepe quien recibe la falta del jugador del Villareal que le impacta en el rostro con la mano. Es una falta normal, no merecedora de tarjeta para el jugador del Villareal ni por asomo, pero este inútil no solo no pita la falta sino que encima muestra la amarilla a Pepe, que ya iba sangrando por el labio. La amarilla de Pepe hace que sea Sergio Ramos casi siempre el que salga al cruce en los ataques del Villareal, lo que acaba costándole una amarilla en una falta, probablemente merecida. Lo cierto es que los dos centrales del Madrid se cargan con sendas amarillas debido al error del árbitro.

Pero es que, además, este anormal de árbitro que pitó ayer estuvo en todo momento más pendiente del banquillo y las protestas -normales en todos los partidos- que del propio juego. Si hubiese prestado un poco de atención al juego hubiese visto que el partido no estaba, ni por asomo, para mostrar la cantidad de tarjetas amarillas que mostró a ambos equipos. El problema es que sacó la primera en una falta inexistente y puso el listón muy bajo. Después tuvo que sacar amarilla prácticamente en cada falta.

Dice en su acta que expulsó a Rui Faria por protestar una decisión con los brazos en alto. Claro, el meacolonias y los demás entrenadores y miembros de los cuerpos técnicos del resto de equipo no levantan nunca los brazos ni protestan. Este cretino expulsó a Rui Faria (y después a Mourinho) porque le mide un centímetro y su autoestima está por los suelos, y necesita reivindicarse y darse protagonismo. El muy gilipollas no entiende que la gente paga para ver partidos de fútbol y no espectáculos bochornosos como el que él mismo propició anoche. De la expulsión de Ozil ni hablamos… Al chaval, que todavía no habla Español, no le puede mandar a la calle por hacer comentarios, así que le saca roja directa por aplaudir. Vamos a ver, es discutible sacar una amarilla cuando un jugador aplaude una decisión. Lo normal es advertir. Pero desde luego, roja directa por aplaudir es un escándalo, una tropelía que sólo es capaz de cometer un árbitro del nivel de este bobo.

Los mejores jugadores del mundo han pasado por nuestra liga proveniente de otras y/o con destino a otras. Aquí, nuestros arbitruchos acomplejados no han dudado en expulsarlos a las primeras de cambio para darse notoriedad. En la Premier, por ejemplo, no recuerdo que expulsasen a Beckham por levantar los brazos en señal de protesta. En la liga, lo expulsaban día si, día también. Es una cuestión minipelotas. Como no tengo cojones y en mi casa no pinto nada, cuando salgo a arbitrar impongo mi ley, y si puedo, la impongo con los jugadores más mediáticos.

Lo cierto es que del mismo modo que importamos los mejores jugadores deberíamos importar los mejores árbitros porque, con o sin Villarato, la mayoría de los nuestros son unos auténticos desastres. Los arbitrajes como el de ayer son el motivo de que en el extranjero predominen los partidos ingleses en las televisiones de los bares. En todos mis viajes a Asia, Sudamérica, Norteamérica y Europa, rara vez he visto un partido del Madrid o del Barcelona en un bar, salvo que se enfrentaran ambos. Siempre he tenido que pelear para verlos. Argumentan, no sin razón, que no hay espectáculo en el fútbol Español. La realidad es que personajes como este arbitrucho les dan la razón. Este tío, en Inglaterra, no arbitraría ni un partido de regional preferente femenino.

La vara de medir defectuosa

Guardiola
Guardiola

No es necesario realizar una auditoría nacional para comprobar como la gente usa a diario una vara de medir defectuosa. Tiene esta vara el defecto de arrojar unos resultados cuando se aplica a unos y otros cuando se aplica a otros. Creo fírmemente que el defecto de la vara es producto de la envidia que produce una historia de más de un siglo de gloria y excelencia y, visto el rumbo que están tomando los acontecimientos, esta envidia no puede sino ir a peor.

Con este post quiero romper una lanza (y de paso la vara) en favor de la verdad y tratar de iluminar a los que retorcidamente piensan que sus problemas no aparecen cuando se miran al espejo.

¿Por qué cuando Mourinho habla de los árbitros se le insulta desde todos los frentes y cuando lo hace Guardiola no? ¿Por qué cree Guardiola que Messi está exento de recibir tarjetas amarillas y, si las acumula, está exento de cumplir ciclo? ¿Por qué si Pepe hace una entrada brusca es un asesino y si la hace Mascherano es un buen central? ¿Por qué si Messi hace una jugada espectacular le consideran el mejor jugador del mundo y si la hace Cristiano Ronaldo se le considera un prepotente?

Tachan algunos al Madrid de falta de señorío por no ceder su estadio para la humillación nacional de permitir que millones de personas vean como se silba, insulta y pancartean nuestros símbolos nacionales por una pandilla de energúmenos cuyo interés en el fútbol no reside en el espectáculo, sino en la capacidad de amplificación política que la concentración de personas en los estadios permite.

Hablemos de señorío. ¿Puede alguien decirme cuando ha escuchado a Florentino Pérez, a Butragueño o a Pardeza hablando de los árbitros? ¿Y del Barcelona o el Athletic de Bilbao? ¿Acaso ha escuchado alguien a un alto directivo del Real Madrid de la actual junta directiva hablar mal de un árbitro, de un rival, de otro club? Bueno, pues eso, exactamente, es el señorío. Nos levantamos día si y día también con las declaraciones de Rosell, las de Freixá, las de Urrutia… incluso las del alcalde de Bilbao. El Real Madrid no habla del Barcelona ni del Athletic ni de ningún otro club. En el Real Madrid se habla del Real Madrid. No se habla del Campo Nuevo ni de San Mamés ni del Calderón. Se habla del Santiago Bernabeu.

Mourinho habló de los árbitros. Es su trabajo. Atrae la atención y quita presión a los jugadores. Guardiola lo hace y nadie se rasga las vestiduras. ¿Recuerda alguien al Real Madrid declarando la temporada pasada que la diferencia que le sacaba el Barcelona no era justa? En el Barcelona lo dicen todos los meacolonias, incluso los burros con gafas, que dijo aquel, y nadie se rasga las vestiduras. Cualquiera que viese el partido del domingo pasado contra el Español asistió a un recital de fútbol ofensivo, juego al primer toque, derroche de precisión y calidad y solidaridad defensiva como pocas veces se ha visto. Sin embargo, aquellos que acusan al Real Madrid de organizar una «Caverna Mediática» son el realidad los mismos que la organizan para lograr que no se hable de fútbol y si de urinarios o asientos de un estadio. Es lógico. Ahora no les interesa, para nada, hablar de fútbol.

Me entristece que el Athletic se haya dejado llevar de esta manera por el Barcelona. Inmenso su entrenador declarando que le da igual el campo siempre que lo sepa con antelación para preparar el partido. No entiendo como tiene que ser un Argentino en un club con tales valores locales quien defienda el fútbol en detrimento de lo político. Siempre he admirado al Athletic Club y a su afición. Ahora creo que están perdiendo el norte. Tienen plantilla y entrenador para plantear una final seria al Barcelona  e incluso ganarla. Sin embargo, están haciéndole el juego a su rival y centrándose en lo político en lugar de en lo futbolístico.

Volvamos a Mourinho y callemos a quien lo critica. ¿Quién acusa a Mourinho de encarnar al mismísimo diablo? ¿Quién fomenta las historias de que se quiere ir y busca casa en el extranjero? Son los mismos que, con el rabo entre las piernas, no pueden seguir mirando al Real Madrid de tú a tú. Son lo acomplejados del fútbol. Los de siempre. Porque este entrenador es un tormento para ellos. Porque coge al francés, introvertido y tímido, y lo convierte en un gladiador ante 80.000 personas capaz de devorar cualquier portería. Porque coje al Brasileño, apagado y eternamente lesionado, y le hace desplegar otra vez su fútbol. Porque cuando todos quieren que Pepe no juegue en el Campo Nuevo lo alinea y hace crecer su autoestima hasta límites sobrehumanos.

Mourinho, con sus defectos como todos, es probablemente el mejor entrenador del mundo. Las razones son objetivas. Para empezar, no deja cadáveres entre sus jugadores. ¿Alguien ha escuchado a un jugador que haya jugado para Mourinho hablar mal de él? Al contrario, los jugadores que ha entrenado le admiran y adoran. Pregúntenle a Etoó o a Ibraimovic por el meacolonias. Todavía hay quien le acusa de mercenario que dejará al Madrid en cuanto pueda. A ellos, yo les digo que Guardiola renueva año a año con su club, el que le ha dado todo lo que tiene en la vida, y nadie le llama mercenario. A Bielsa lo colocan en la premier el año que viene, y nadie le llama mercenario. La realidad es que Mourinho es querido por el club y la afición, por la actual y por las pasadas y son los contrarios los que están desesperados por que se vaya. Creen, ingenuos, que por mucho repetirlo se irá antes. Como dijo Mourinho, ni siquera él sabe cuando se irá. De momento, tiene contrato. Pero esta casa es el Real Madrid. Aquí echamos entrenadores incluso ganando. Porque los valores del Real Madrid y el espectáculo en general, están por encima de los resultados.

Mourinho, además de los resultados, aporta lo que la afición quiere. La afición no quería ganar uno a cero en el Bernabéu. Prefiere perder. Lo que la afición quiere es llevar una media goleadora de más de 4 goles por partido en el Santiago Bernabeu. Lo que la afición quiere es que el Bernabeu sea un fortín. Lo que la afición quiere es un equipo volcado en el ataque, aunque reciba goles. Después de todo, al Madrid le gusta remontar y no hay ni ha habido nunca un club de fútbol con un palmarés de remontadas siquiera parecido. En el Real Madrid gusta lo épica, lo imposible, lo excepcional.

En el Barcelona «nunca hablan de los árbitros» pero se pasan la vida comentando las «injusticias» que cometen. Si Mourinho habla de los árbitros es un hereje, pero si lo hace Piqué existe una persecución contra el chaval. Es una vara de medir defectuosa. Miren, esto es fútbol. Siempre se ha hablado de los árbitros y siempre se hablará. Existen miles de tecnologías que acabarían con los errores arbitrales, pero no se usan porque, en este deporte, cuando no hay juego que comentar, hay arbitrajes que menospreciar. Y un deporte que vende más periódicos deportivos que prensa nacional, no puede sustentarse sin los errores arbitrales. Es económicamente inviable. Y si no se vendiesen esos periódicos, bajarían las audiencias. Y si bajaran las audiencias, bajarían los ingresos de los clubes. Y si bajasen los ingresos, ni tendríamos a Cristiano, ni a Messi, ni a Bielsa. Y si no los tuviésemos, esta liga sería una liga más. Y no lo es.

La invasión del Azucar

Visualización gráfica de la cantidad de azucar en el refresco
Visualización gráfica de la cantidad de azucar que contiene cada envase de refresco

Reproduzco en este post, de manera casi literal,  y por considerarlo de interés general, un recorte de prensa que he sacado del foro Isodieta de Facebook. Muy interesante, especialmente para los que tenemos niños.

«¿Qué nos ocurre cuando nos tomamos una lata de refresco (especialmente de cola)?

 

Por el Prof. Carlos Alexandre Fett

Profesor de la Universidad Federal de Mato Grosso (Brasil)

En los primeros 10 minutos...

10 Cucharaditas de azucar golpéan nuestro cuerpo (entre 39 y 42 gramos, el 100% de la cantidad diaria recomendada). No vomitamos directamente ante tando dulzor porque el ácido fosfórico corta el gusto.

A los 20 minutos…

El nivel de azucar en sangre explota, provocando un chorro de insulina. El hígado responde transformando todo el azucar que recibe en grasa, ya que es demasiada como para usarla como fuente de energía.

A los 40 minutos…

Se completa la absorción de la cafeína. Las pupilas se dilatan, la presión sanguínea sube, el hígado responde bombeando más azucar al torrente sanguíneo. Los receptores de adenosina en el cerebro se bloquean para evitar mareos.

A los 45 minutos…

El cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer del cuerpo (físicamente, funciona como la heroína)

A los 50 minutos…

El ácido fosfórico empuja calcio, magnesio y zinc hacia el intestino grueso, aumentando el metabolismo. Las altas dosis de azucar y otros edulcorantes aumentan la secreción de calcio en la orina. En otras palabras, estás orinando tus huesos, una de las causas de la osteoporosis… y de la caries.

A los 60 minutos…

Las propiedades diuréticas de la cafeína entran en acción. Orinas. Ahora está garantizado que eliminarás más calcio, magnesio y zinc, minerales que tus huesos necesitan. A medida que la onda baja, sufrirás un choque de azucar. Te pondrás irritable. Ya habrás eliminado todo lo que estaba en la bebida, pero no sin antes haber eliminado también elementos que tu organismo requiere.

¿Y esto se lo dan de beber a los niños? Por eso existen niños con diabetes y obesidad a tan corta edad. Si de verdad amas a tus hijos evita darles refrescos como premio, especialmente del tipo de cola.»

Hasta aquí el artículo copiado. Yo creo que, en pequeñas y esporádicas dosis, como con casi todo en la vida, no hay peligro alguno en los refrescos de cola. Sin ir más lejos, un vaso de 330 ml (una lata) de zumo de naranja natural contiene entre 36 y 41 gramos de azucar, o sea, las mismas 160 calorías vacias que contiene el refresco y sin embargo nadie alza la voz contra el zumo de naranja, principalmente porque somos un país productor de naranja.

Ahora bien, lo que veo a mi alrededor es espeluznante. Niños de cortísima edad que se pasan el día enchufados al refresco de cola. Comen con cola, meriendan con cola… y los padres que usan el refresco de cola para premiar los méritos del niño. En casa de mis padres siempre se usó el agua como bebida de cabecera, que es lo mismo que se usa en mi casa. Sin embargo, en otras casas, la bebida de cabecera es el refresco, y los resultados a largo plazo, son nefastos.

¿Quieres saber más sobre los refrescos? ¿La verdad sobre su fórmula secreta? Aquí la tienes…

Fabada a mi manera

Plato de Fabada
Plato de Fabada a mi manera

Hoy he cumplido el ritual de cada invierno y he preparado fabada. El año pasado la preparé con Jose Carlos Reina en el Picatoste para una tropa de hambrientos amigos y este año lo he hecho en casa para la famila. Aquí va mi receta para quién tenga interés y quiera probar. Esta no es la receta tradicional de fabada. Es la que he depurado yo después de bastantes pruebas y la que mejor resultado me da.

Primero, los ingredientes: (para 8 personas)

Ingredientes de la Fabada
Ingredientes de la Fabada

1 Kg. de Judiones de El Barco de Ávila

1/2 lata de tomate triturado

1 Cebolla

5 Dientes de Ajo

Aceite de Oliva

2 Chorizos Ahumados

1 Morcilla Ahumada

1 Porción de Bacon

Judiones El Barco de Ávila
Judiones El Barco de Ávila

2 Porciones de Lacón

2 Huesos de Jamón

Pimentón Dulce

Pimentón Picante

Sal

Agua Mineral (unos 3 litros)

Preparación:

Ayer puse los judiones en remojo a las 6 de la tarde. Han estado en remojo hasta las 11 de la mañana, así que unas 17 horas en total. Antes de acostarme les cambié el agua. No se bien porqué lo hago, pero lo hago con todas las legumbres. Ojo con este paso porque los judiones más que duplican su tamaño, así que si los pones en un recipiente pequeño te los encontrarás en la encimera por la mañana. Yo los compro en Carrefour de la marca «De nuestra tierra», que son bastante buenos. En otras ocasiones he usado las «Judias de la Granja» de Mercadona, pero no saben igual, se rompen y despellejan y además son de alguna «granja» Argentina, porque se ve que en España no producimos suficientes.

He empezado sobre las 11 de la mañana y la preparación se lleva unas cuatro horas, así que hemos acabado comiendo a las 3. Esto es un truco de cocinero experimentado. ¡A ver quién no se come lo que le pongan por delante a las 3 de la tarde! Lo primero que he hecho es cortar la cebolla y el ajo muy fino. Finísimo. Tan fino que se acaben disolviendo en el guiso y no se noten pasadas las tres horas de coción.

El Aceite con la cebolla y el ajo
El Aceite con la cebolla y el ajo

He puesto a calentar aceite de oliva en la olla. Si fuese Arguiñano diría que he usado tres o cuatro cucharadas. La realidad es que he debido usar (a ojo) en torno a un vaso. Lo suficiente como para cubrirlo todo. Con el aceite templado, he puesto la cebolla y el ajo y he dejado que se reblandecieran subiendo el fuego pero con cuidado de que no se pegase ni tostase la cebolla o el ajo.

Tras añadir el tomate y el pimentón
Tras añadir el tomate y el pimentón

Cuando estaban ya blandos (la cebolla transparente) he añadido una pizca de pimentón picante, bastante pimentón dulce y todo el tomate triturado. ¿Cuanto pimentón dulce? Ni idea. Bastante. En ese momento, sin parar de remover y bajando el fuego para que no se quemase el pimentón, he ido añadiendo la chacina y los huesos de jamón y lo he dejado sofreir todo todo unos minutos sin parar de remover. ¡El pimentón se quema con facilidad y quemado sabe a rayos!

La chacina en el sofrito
La chacina en el sofrito

Después, he sacado la paleta de madera de la olla y la he puesto en el fregadero. Ya no he vuelto a usar ningún utensilio hasta la hora de servir, para evitar partir los judiones o el chorizo y la morcilla. Repito: desde este momento ya no he vuelto a introducir ningún tipo de utensilio en la olla para evitar romper o aplastar nada.

Todo cubierto por el agua
Todo cubierto por el agua

He añadido los judiones al sofrito y lo he cubierto todo de agua mineral hasta unos dos centímetros por encima del nivel de las judías. ¡Obsérvese que todavía no he añadido sal al guiso! En la foto se ve el aceite que se enfría al echar el agua y reposa sobre esta. En este punto es dónde llegan los trucos de unos y otros. Que si asustar el guiso, que si añadir la sal, que si subir y bajar el fuego… majaderías.

El guiso hirviendo consistentemente
El guiso hirviendo consistentemente

Yo lo que he hecho es tapar con una tapadera de cristal (para poder ver la velocidad de coción) y reducir el fuego hasta que hierviese consistentemente pero suave (en el caso de mi placa de inducción, al 5 de 10). Una vez tapado, lo he dejado cocer durante 3 horas moviendo la cazuela por las asas cada 20 minutos aproximadamente para evitar que se pegaran los judiones en el fondo y para asegurar que la coción era uniforme en todo el guiso.

Pasadas las tres horas he añadido la sal, he sacado la carne, la he troceado y la he devuelto al guiso; he apagado el fuego y he servido. El resto, los que vinisteis el año pasado al Picatoste ya lo sabéis y el resto os lo podéis imaginar…

Lengua defectuosa

Lengua Defectuosa
Lengua Defectuosa

En Cataluña hay gente maravillosa, mucha además. Durante una época de mi vida tuve una relación estrecha con mucha gente de cataluña y guardo un bonito recuerdo de aquella época y de todas esas personas. Mi preferencia por los vinos espumosos durante la comida y los vermús en los apertitivos son fruto de esa etapa.

Desgraciadamente, de una época a esta parte y haciendo gala de una mente bastante reducida, la casta política de Cataluña está maltratando la región de todas las formas imaginables y de las maneras que todos conocemos. En el tema del idioma, siempre he pensado y sigo pensando que no hay nada malo en el exceso de conocimiento, por lo que me parece magnífico que los niños allí aprendan, además de castellano, catalán, inglés o cualquier otro idioma por el que tengan curiosidad o sientan atracción. Ahora bien, tan amigo soy de las oportunidades como enemigo de las prohibiciones y, no nos engañemos, el uso del castellano en Cataluña va camino de estar prohibido en todos los ámbitos (recordemos que en algunos ya lo está).

El objetivo de este post, en cualquier caso, no es repetir lo que todos los que tenemos un par de neuronas sabemos acerca de la estupidez absoluta de este tipo de normas en contra del castellano -idioma que, recordemos, hablan unos 500 millones de personas como primera lengua, es el segundo en uso del mundo por detrás del chino y es uno de los 6 idiomas oficiales de la O.N.U.-, sino más bien llamar la atención sobre las nefastas consecuencias que la política de «lengua defectuosa» (me niego a llamar política lingüística a las normas sin sentido que rigen en la región) está teniendo en cataluña. Como una imagen vale más que mil palabras, ahí va la imagen:

Cartel en el Centro de Salud
Cartel en el Centro de Salud

Este cartel, fotografiado hoy en un centro de salud de Cataluña, nos da una idea de cual es la situación: La administración hace un esfuerzo por obviar la realidad (el castellano lo habla allí casi todo el mundo) y usa en centros oficiales lenguas como el árabe o el inglés en lugar de usar la lengua materna de una ingente cantidad de personas allí, que no es otra que el castellano.

Supongo que el texto en catalán está correctamente escrito. De árabe ando regular, pero de inglés no voy mal del todo y ahí me han dado. ¿Quién demonios es el enterado de turno que ha redactado la traducción al inglés? Creo que no se puede traducir peor! No voy a poner aquí todos los errores que hay en la traducción porque este post se haría eterno, pero creo que quedan de manifiesto la mayoría de manera clara con tan sólo leerlo una vez.

En realidad, este cartel no es más que el reflejo de lo que está ocurriendo allí: Estos políticos prefieren hacer el ridículo permitiendo la redacción patética en un idioma que aparentemente desconocen antes que redactar correctamente en un idioma que conocen y, además, habla más gente que el primero… allí y en el resto del mundo.

¿Cómo se puede ser tan anormal como para pretender que en Cataluña hay más gente que habla árabe o inglés que castellano? Si todos los Catalanes hablasen inglés así y no hablasen castellano, mal futuro tendrían en el panorama de la economía global. ¿Porqué se creen estos imbéciles que expresarse en castellano es algo malo para ellos cuando, en realidad, les abre la puerta a unos 500 millones de personas? ¿Qué mente pueblerina y retrógrada cree que restar conocimientos es mejor que sumarlos? Estas preguntas, a mi entender, tienen una sóla respuesta. Los políticos nacionalistas catalanes tratan de crear una sociedad en la que el conocimiento sea reducido a la idiosincrasia local como manera fácil y práctica de perpetuarse en el poder. Si sólo enseño lo que yo defiendo, me convierto en tu única alternativa.

Se trata, en definitiva, de una manera terrible de jugar con el futuro de muchas personas y condicionar lo que podrán llegar a ser en su vida. A mi me parece deplorable.

El Gas y la madre que lo parió

Gas Natural
Gas Natural

No es la primera vez que escribo sobre los servicios de atención al cliente de las grandes empresas, ni será la última. En una economía de libre mercado, uno puede elegir la empresa que desea que le preste los servicios en función de factores como son el precio del suministro o la atención que le brinda cada empresa. En España, estos factores son intranscendentes. El precio es siempre abusivo y el servicio rematadamente deplorable.

El caso es que ha llegado el gas natural a mi casa. Después de muchos meses de obras y de 3 visitas de la subcontrata de la a su vez subcontrata de la a su vez (si, van tres) subcontratra, por fin consiguen ponerme el contador y poner el marcha el servicio. La empresa distribuidora es Gas Natural Fenosa Distribución. Esta le subcontrata a Cobra la instalación. Cobra le subcontrata la acometida a Acom y Acom le subcontrata la puesta en marcha a Eurocivil. En total, 4 empresas para que llegue el gas a mi casa. Así de importante soy.

Cuando acaban me dejan una copia del contrato y en esta vienen las condiciones particulares, entre ellas el precio de alquiler de contador anual de 237€, muy lejos de los aproximadamente 20€ que me habían ofrecido cuando pedí información para darme de alta. Aquí empieza la odisea. Llamo al servicio de atención al cliente de Gas Natural (902 200 850). Allí me dicen que ellos son Gas Natural Fenosa y este es un tema de la comercializadora: Gas Natural Fenosa Comercialización. Bueno, me harto de paciencia y llamo al teléfono que me indican (902 200 605). Allí me saludan desde Gas Natural Fenosa Comercializadora, pero me indican que mi contrato es con otra empresa y tengo que llamarles a ellos. ¿Cúal es la otra empresa? – Pregunto intrigado. «Gas Natural Fenosa Distribución» – me contestan. Hago uso de la poca paciencia que me queda y me apunto el nuevo número de teléfono (902 330 003). Vuelvo a marcar y efectivamente me saludan desde Gas Natural Fenosa Distribución, quienes lamentan informarme que ellos sólo se dedican a la distribución del gas y por tanto no saben nada de mi contrato ni de los precios que en él aparecen y me indican que llame al 902 200 850.

Vuelta al primer paso, esta vez con poca paciencia y bastante mal humor. Llamo y me dicen lo mismo, que llame al segundo número. Llamo y me dicen lo mismo, que llame al tercer número. Llamo y me dicen que llame de vuelta al primer número. Protesto y me cuelgan. Vuelvo a llamar. Me vuelven a colgar. Vuelvo a llamar y les indico que en el contratro aparece este número y el nombre de su empresa. Me vuelven a colgar. Esto tendría tintes cómicos si no fuese un problema de calado generalizado en los servicios públicos. Gas Natural es una empresa privada, sí, pero presta un servicio público del que dependen millones de personas.

Curiosamente, el mismo día que me dieron de alta en Gas Natural solicité la baja de Repsol Gas, empresa que tiene instalado en mi casa un depósito y que me lo llena a precio de oro cada vez que se lo pido, y que cada mes, independientemente de que pida gas o no, me cobra 35€ mensuales por mantenimiento de su propio depósito. En 6 años he pagado más de 2.500€ por el mantenimiento de un depósito que no es mío y nadie ha venido por aquí a mantener nada. Esto si que es un robo y no lo del Dioni. Además, si no pido lo suficiente en un año (mi consumo ha bajado con la instalación de placas solares) me pasan una factura extra cobrándome retroactivamente el gas del año anterior a un precio superior al inicialmente cobrado. Supongo que debe ser una de esas medidas contra el cambio climático tan famosas: «si no consumes suficiente gas, voy te meto un palo por el culo amparado por las leyes que hacen los impresentables de nuestros políticos.» Pues bien, a día de hoy, la baja sigue sin tramitarse porque, según me dicen, hasta que un comercial me llame y me envíe los papeles, yo sigo de alta. Les pregunto si saben cuando me van a llamar o si puedo ser yo proactivo y llamar a algún otro número o incluso visitar al comercial (¿esto no era al revés antes y el comercial le visitaba a uno?). La respuesta es que no. Que me tengo que esperar y que la baja será efectiva cuando me llamen. Mientras tanto, a callar y a pagar. De la devolución del importe pagado por el gas que hay dentro del tanque (cientos de kilos) ni me molesto en preguntar porque ya se la respuesta. Hablamos de unos 750-1.000€, que no es moco de pavo.

Hace unos meses se fue la luz en mi casa durante un período prolongado de tiempo y llamé a Iberdrola, que es la empresa que me factura la luz, para hablar claro. Allí me indicaron que ellos son sólo la comercializadora y que tenía que hablar con la distribuidora, que es Endesa. Llamé a Endesa y ellos me indicaron que ellos no sabían nada de mi contrato y que si me factura Iberdrola tendría que hablar con ellos dado que yo ni siquiera aparecía en sus sistemas. De una forma o de otra, estuve cerca de 6 horas sin luz pasando de un 902 a otro hasta que, con más suerte que pericia, localicé un coche de Cobra (si, la subcontrata del Gas) con el logotipo de Endesa circulando por la urbanización. Hablé con los operarios y me dijeron que nadie les había informado del problema pero que como el transformador que abastece mi calle está hecho un desastre le iban a echar un vistazo. Efectivamente, media hora después se hizo la luz, en el sentido literal de la frase. Estos mismos operarios me dijeron que Endesa sabe que el transformador está hecho un desastre, pero no lo quiere cambiar.

A finales de año me llegó una factura de electricidad de mi empresa desorbitada con un recargo del 20% nada menos por, textualmente, «T.U.R.». A este 20% se le añade en segunda instancia el I.V.A. correspondiente. Cerca de 200€ de sobrecoste en total. Hago mis indagaciones y «T.U.R.» significa «Tarifa de Último Recurso», y esto significa que el gobierno (el que sea, me da igual) se inventó una «multa» del 20% para aquellos que no cambiásemos de tarifa ni de compañía con el fin de «incentivar» el libre mercado de la electricidad. Toda vez aprendida la lección, llamo a Endesa (en mi empresa, afortunadamente, Endesa es la Comercializadora y la Distribuidora y no me pueden mandar a Iberdrola) y allí me transfieren varias veces para hablar con el departamento de cambios de tarifa donde, cada una de las 10 o 15 veces que he llamado desde finales de año, me cuelgan el teléfono cuando llevo minutos esperando con la famosa musiquilla. En efecto, y si alguien no me cree que lo pruebe, es imposible cambiar de tarifa eléctrica telefónicamente, por lo que los que tenemos más de 10 Kw contratados, tenemos que aguantarnos con el impuesto revolucionario del 20% adicional. Que conste que he firmado los papeles del cambio de tarifa en persona con un distribuidor amigo, en dos ocasiones porque la primera vez se extraviaron los documentos, y sigo con la famosa T.U.R. en mi factura. Lo único que incentivó el gobierno con la T.U.R. es que las empresas nos facturasen un 20% adicional de manera indiscriminada.

Por último, para acabar de arreglarme el año, en Diciembre doy de alta una línea nueva con Vodafone. No pido ningún terminal porque ya tengo, pero me ofrecen un descuento del 25% en la tarifa de voz y datos si firmo una permanencia de 6 meses. Me parece interesante y lo firmo. El caso es que ya en casa, instalo la SIM en un terminal y no funciona. Me vuelvo a la tienda de Vodafone, me hacen un duplicado y sigue sin funcionar. Se abre una incidencia. Pasan 2 días y sigue sin funcionar. Me dicen que lo escalan a «incidencia técnica» y se dan un plazo de 72 horas para solucionarlo. Pasaron 5 días y la línea seguía sin funcionar. Podía realizar llamadas pero no recibirlas. Harto del tema, me persono en la tienda y les propongo dar de baja la línea y contratar un alta nueva. Respuesta: «No podemos dar de baja la línea porque tiene un contrato de permanencia.»

«Oiga, tiene un contrato de permanencia y yo tengo un contrato por el que ustedes se comprometen a prestarme un servicio que no me están prestando. Arregle la línea o deme una nueva, pero no me deje así». Tres semanas y 2 altas de líneas nuevas después, he conseguido que el teléfono funcione. Entre medias, una reclamación que nadie me ha contestado y el daño colateral de dos líneas inactivas y (veremos la factura en breve) potencialmente facturables a mi nombre que, llegado el caso, Vodafone no podrá dar de baja porque yo firmé el alta, independientemente de que funcionen o no.

Y eso es todo. Así nos va. Así les va. Los ciudadanos jodidos sin tener donde caerse muertos y todas estas empresas, con sus connotaciones políticas cada una, dando, sin excepción, beneficios millonarios. Tenemos lo que nos merecemos.

 

Comerse Nueva York

 
Nueva York
Nueva York

He empezado el año con hambre. No es una metáfora económica sino una realidad gastronómica. Desde que me levanté el día de año nuevo, no hago más que pensar en comida. Cuando pienso en comer bien pienso en grandes ciudades y, de entre ellas, Nueva York sobresale. Este año 2012 arranca para Nueva York con 49 restaurantes con estrella Michelín, de los cuales 6 tienen 3 estrellas y 8 tienen 2. Esto es un guantazo en toda regla a los energúmenos que dicen que en Estados Unidos no se come bien. 

Porterhouse de Benjamin's Steak House
Porterhouse de Benjamin's Steak House

Decía Woody Allen de los franceses que no se puede esperar mucho de ellos si tenían que fiarse de un fabricante de neumáticos para escoger donde comer y estoy convencido de que muchos restaurantes en Nueva York no tienen interés alguno en la Guía Michelín. Lo más interesante es que muchos de los restaurantes donde se come de maravilla en Nueva York no tienen estrella alguna, lo que nos da una idea del nivel gestronómico de la ciudad.

Al Pacino en Esencia de Mujer, encarnando al Coronel Frank Slade, dijo que cuando lo conocías suficientemente bien, podías llamar John Daniel’s al Jack Daniel’s y yo creo que cuando conoces Nueva York suficientemente bien, también la puedes apreciar por sus restaurantes. Toda vez que se han superado las visitas habituales a los templos turísticos por antonomasia uno puede planificar un viaje al corazón de Manhattan con la mente puesta en lo gastronómico. Claro que también podría hacerlo pensando en lo cultural en general y en lo musical en particular, pero eso lo vamos a dejar para otro post.

Lobster Burrata del Restaurante Marea
Lobster Burrata del Restaurante Marea

Tengo la suerte de haber vivido muy cerca y he podido disfrutar de Nueva York en infinidad de ocasiones. En Nueva York me ha llovido, nevado y helado. He estado a cuarenta grados y también he experimentado sensaciones térmicas por debajo de los treinta grados bajo cero. Me cerraron las salidas de la ciudad y quedé atrapado durante cuatro días en el 92, cuando un gran Nor’easter sepultó de nieve la costa Este del país. Dicen (y estoy casi de acuerdo) que la mejor época para visitar Nueva York es Navidad, pero la realidad es que la primavera Neoyorkina y del noroeste en general es espectacular por su clima y tranquilidad. Además, si planificas bien, es época de rebajas!

Atún Rojo relleno de Foie del River's Café
Atún Rojo relleno de Foie del River's Café

Aunque sólo sea por olfatear de lejos (de momento), he estado visitando (en el mundo virtual) algunos restaurantes a los que les tengo echado el ojo. El Atún Rojo relleno de Foie del River’s Café  en Brooklyn me llama poderosamente la atención, tanto como el Pato de Granja Crujiente del Four Seasons, ambos sin estrella Michelín. Si de comer carne se trata, Dios creó el Benjamin’s Steakouse cerca de Grand Central para que los fieles probasen el Porterhouse (1 kg para dos personas madurado por ellos 28 días a temperatura y humedad específicos) y comprendiesen como debe saber la carne «como Dios manda». El Porterhouse, por si no lo has probado, es un corte de ternera o buey que lleva chuletón y solomillo, todo en uno. Ni te cuento como sabe.

Pato de Granja Crujiente del Four Seasons
Pato de Granja Crujiente del Four Seasons

Las pastas frescas de nueva creación y los pescados y mariscos crudos loncheados (Crudé) del Marea en Central Park le han valido 2 estrellas Michelín este año, estar en el top 10 de los restaurantes de Nueva York, y a su chef, Michael White, le califican de genio en las revistas de Gourmet, de modo que también me lo apunto.

Langostinos al Ajillo del Restaurante Aldea
Langostinos al Ajillo del Restaurante Aldea

No me olvido de mis raices Mediterráneas. El chef de origen portugués George Mendes capitanea el restaurante ibérico Aldea, que también consigue una estrella Michelín sin salirse del guión de nuestra comida. Mendes nos demuestra que se puede comer jamón, cochinillo, almejas, gambas, cordero, y un sinfín de manjares al estilo ibérico sin salir de la isla. Han sido muchos los que han abierto restaurantes españoles en Nueva York y algunos han conseguido triunfar, aunque fuese de manera momentánea. Sin embargo, creo que Mendes es el primero en transportar la realidad de nuestra cocina al otro lado del charco. Tendré que probarlo para convencerme…

Y ahora, después de esta visita virtual a los manjares que nos ofrece Nueva York, dime, si te atreves, que no tienes hambre.

Matar al Inventor

Existe una sub-especie humana, probablemente introducida en la tierra hace miles de años por alienígenas o creada por uno o varios Dioses ociosos, que tiene un sentido innato del incordio. Uno puede incordiar momentaneamente al prójimo de mil maneras, pero eso es parte de la convivencia en sociedad. Estornudarle en la espalda al vecino de vagón del metro, que tu perro se mee en la rueda del vecino de casa, que el cartero te deje por error una carta del vecino… Sin embargo, estos seres se las apañan para incordiar continuamente, cuando menos te lo esperas y en cualquier lugar. Se autodenominan «Inventores» pero son en realidad «desarrolladores de putadas con mala fe».

¿Acaso es posible que una persona normal, en su sano juicio y sin ánimo de incordiar, inventase el retractilado de plástico duro para los paquetes? ¿Qué cara se te queda cuando compras algo retractilado de ese modo y tienes que volver a la tienda a comprar unas tijeras de trinchar pollo para poder abrir el maldito paquete? No digamos si por algún motivo tienes que devolverlo «en su embalaje original» para que te reintegren el dinero.

Claro que para empaquetados pensados con las posaderas, las bolsas de aceitunas manzanilla. Como se te ocurra cortar la bolsa antes de coger el recipiente de la estantería de arriba para presentarlas y necesites las dos manos para cojerlo, ya me dirás donde sueltas la bolsa abierta. Supongo que la podrías poner junto a la bolsa de leche abierta del mismo modo. Por cierto, ¿Es posible abrir un tetra brick de leche de los que tiene tapón de rosca y no tirar los primeros 50 o 100 ml de leche al servir el primer vaso? Yo, desde luego, no soy capaz.

Pero no sólo los inventores de recipientes se han cubierto de gloria. Un grupúsculo de esta sub-especie se asoció hace tiempo y montó una corporación cuasi satánica, que persiste hasta nuestros días con el inofensivo nombre de Ikea. Pase que un mueblecito traiga suficientes tornillos como para apuntalar la Torre Eiffel, pero hay que ser muy mala persona como para ponerle a las cosas nombres que salvo que seas escandinavo no puedes leer.

El silenciador extraible de las motos, el claxon politónico de los coches, los pinchitos de madera que se queman en la barbacoa, la pegatina antirrobo de las grandes superficies que siempre está puesta en la parte del producto que necesitas leer antes de comprar, el dispensador de tiquets de turno, que a veces se usa y a veces no, en función de si tú has cogido uno, son todos inventos desarrollados para incordiar al prójimo. Y no es razonable que lo hayan inventado seres humanos. Lo dicho. Sin duda viven entre nosotros y se relacionan con nosotros con normalidad, pero de humanos, poco.

Feliz entrada de año!

La vida después del iPhone

HTC Titan
HTC Titan

Ha pasado Papa Noël por mi barrio y se ha dejado olvidado en mi despacho un HTC Titan con Windows Phone 7.5 Mango. En realidad, Papa Noël había rescatado del cajón de los denigrados un HTC 7 Mozart con Windows Phone 7 para mi hijo Pablo, pero cuando se puso a resetearlo y ponerlo al día descubrió con cierto asombro que se actualizaba el solito a Windows Phone 7.5 Mango y tuvo que echarle un ratillo para comprobar, de primera mano, las virtudes de la tan cacareada actualización del sistema operativo de Microsoft para móviles. Ha bastado media hora de uso del Mozart mientras lo configuraba y jugueteaba un poco para que Papa Noël saliese corriendo al Corte Inglés (que afortunadamente estaba abierto ayer, festivo en Andalucía) y me trajese, con cierto retraso, un HTC Titan que ha enviado al iPhone 4 en su embalaje original al cajón de los denigrados a hacer compañía al iPhone 4S sin estrenar. ¡No hay nada como un regalo que uno realmente quiere! ¡Gracias Papa Noël!

De dimensiones «titánicas» pero más fino y agradable al tacto que la mayoría de los smartphones en el mercado, incluyendo los iPhone, el Titan tiene una pantalla Gorilla Glass Super LCD capacitativa de 4’7 pulgadas prácticamente libre de marco, tan espectacular como agradable de usar. Es inmensa! En esta pantalla si se puede leer el periódico con cierta normalidad y ver un video decentemente, incluso a plena luz del día (al menos del nublado día de ayer, veremos que pasa cuando llegue el sol). El teléfono tiene un procesador de un sólo núcleo a 1,5 Ghz, lo que lo coloca en teoría detrás del iPhone 4S y de los últimos smartphones con Android. Sin embargo, Windows Phone es más ligero y se mueve con más fluidez que los demás, incluso con un hardware a priori inferior. Ya lo había leído, pero ahora doy fe de ello. El interfaz del sistema operativo, heredado de Zune, es espectacular y cualquiera que lo use un rato tendrá serios problemas para volver al iPhone y no digamos a Android. Está no uno, sino varios pasos por delante en cuanto a experiencia de uso.

Las características técnicas del Titan están en línea con el resto de smartphones de última generación: Cámaras de 8 y 1,5 MP respectivamente, GPS, Bluetooth, Radio, grabación de video en HD (720p), HDSPA, Wi-Fi, etc. Pero su usabilidad, gracias al sistema operativo, está por encima del resto. Windows Phone organiza la información de una forma mucho más lógica de lo que hemos visto hasta ahora. Los primeros minutos de uso son un poco desconcertantes porque tendemos a buscar una aplicación para cada cosa que queremos hacer. Windows Phone agrupa las funciones en Hubs (ver ejemplos de hubs al final del Post). De este modo, en el Hub «Contactos» tengo, de manera automática, mis contactos personales de Outlook, mis contactos profesionales de Exchange Server, mis contactos de Hotmail, Gmail, Facebook, xBox Live y también los de LinkedIn. Yo no uso Twitter, pero intuyo que si lo usara también aparecerían aquí los hilos que siguiese porque existe una opción, nativa del sistema operativo, para agregar una cuenta de Twitter. En un sólo «Hub» tengo a todo el mundo. Pero no sólo tengo su información de contacto, también tengo sus últimas publicaciones en las redes sociales, fotos, videos, etc. y, además, puedo organizar la información de distintas maneras, todas ellas muy intuitivas y lógicas.

Este agrupamiento de funciones, que a priori no parece tan espectacular, es una forma más sencilla, rápida y eficicaz de usar el teléfono. De ahí que, una vez asimilado el concepto, cueste volver atrás. De hecho, Windows Phone 7 ya agrupaba así las funciones pero cuando lo probé con el HTC Mozart originalmente existían varios problemas menores y un problema mayor: no existía WhatssApp para Windows! Afortunadamente, los windows-dolares de Redmond han debido seducir a alguien porque la primera aplicación que nos ofrece el Marketplace, de manera gratuita, es WhatsApp, y yo no creo en las coincidencias. Claro que todavía hay «pocas» aplicaciones para Windows Phone, pero yo considero que las necesarias, las que se usan a diario, ya están, y el resto son mera morralla que nos hemos acostumbrado a llevar de viaje con nosotros a todas partes. Baste echar un vistazo a MarketPlace para comprobar que Microsoft, por su cuenta, ha desarrollado las aplicaciones más comunes en caso de que la competencia estuviese tentada de no desarrollar las suyas. De manera que no hay una aplicación YouTube de Google pero si hay uno (muy bueno por cierto) de Microsoft e incluso otro mejor de un tercero.

Windows Phone 7.5 vs iPhone 4S
Windows Phone vs iPhone

Otra característica que hace de Windows Phone un sistema operativo más avanzado que el resto es la gestión del correo electrónico. Por fin alguien se ha dado cuenta que era necesario que el sistema operativo (o en este caso Outlook Mobile) crease una carpeta de «correo sin leer» de manera dinámica, para que no fuese necesario revisar todas las carpetas en busca de correo. Ni Android ni iOS, hasta donde yo he sabido trastear, incluyen esta característica que es, simplemente, cojonuda.

¿Has pagado alguna vez por una aplicación de la App Store de Apple que luego ha resultado ser un bodrio que no cumplía tus expectativas? Entonces tengo buenas noticias. Las aplicaciones del Marketplace se pueden probar antes de comprar. Esta característica, por si sóla, es un magnífico filtro para que los desarrolladores con cara de hormigón armado no lo tengan tan fácil para sacarnos unos eurillos. He comprobado que, al menos de momento, hay bastante menos porquería en el listado de aplicaciones que en el listado de la App Store.

Otras consideraciones de interés son la posibilidad de alquilar películas on-line por 0,49€ y de crear una cuenta Zune con 14 días de prueba gratuita en los que se puede bajar música y escuchar cualquier cosa en streaming.

Pero por encima de todo, por fin, un sistema operativo «se lo come todo» y no requiere de un software ortopédico (si, iTunes es una auténtica bazofia) para transferir contenido. El contenido se sincroniza mucho más rápida y fácilmente con Zune para Windows Mobile que con iTunes para iOS y, además, de momento no me he encontrado con ninguna restricción en cuanto al tipo de archivos que se pueden reproducir. Hace años decidí digitalizar todos mis CDs y lo hice en el formato que más se ajustaba a mis requerimientos, que es wma (Archivo de audio de Windows Media) y no MP3. Pues resulta que el iPhone no come wma, pese a que estos archivos son nativos del sistema operativo presente en el 90% de los ordenadores del mundo, así que cada vez que he querido meter uno de mis CDs en el iPhone antes he tenido que convertirlo a un formato distinto, en este caso MP3, lo cual ha sido siempre un coñazo.

Por otro lado, el contenido en la nube es parte integrante del teléfono. No he hecho todavía ninguna foto con este móvil pero sin embargo, si entro en mi galería, tengo cientos de ellas. Windows las ha sacado de Facebook y Live! y las ha puesto allí. En realidad, no las ha puesto (no me ha llenado la memoria de fotos que yo no he pedido). Me ha puesto unas miniaturas y, si las toco, se las descarga sobre la marcha y puedo verlas en su resolución original. Además, Office comparte los documentos con el PC de manera automática con SkyDrive, al igual que las fotos que hagas, que viene a ser una versión de iCloud que resulta fácil de usar y funciona.

No quiero hacer de este post un artículo técnico. Si te interesa una buena prueba del Titan, esta es la mejor de las que he leído y visto, que han sido bastantes. Soy impulsivo en mis compras, pero no estúpido. Mi intención era dar fe de que se puede jubilar al iPhone y la vida sigue. De hecho, la vida sigue con un teléfono mejor, más rápido, más sencillo, más potente e infinitamente más atractivo. Eso si, se pierde el «aura» de Apple en el camino. Bueno, a mí siempre me ha venido grande…

Algunos hubs de Windows Phone
Algunos hubs de Windows Phone